En el Gran Premio de Canadá del mes pasado, Antonelli terminó muy enfadado tras el contacto entre ambos durante la carrera sprint, que ganó Russell.
Al día siguiente, en la carrera principal, volvieron a enfrentarse en la lucha por el liderato antes de que Russell abandonara por un fallo en la unidad de potencia, lo que permitió a Antonelli lograr su cuarta victoria consecutiva.
Aunque reconoció que fue "buen cine", Wolff afirmó que ese duelo les había hecho perder tiempo a ambos y que se vería obligado a intervenir si ponían en riesgo los puntos del equipo.
Antonelli explicó que mantuvieron conversaciones un par de días antes de llegar a Mónaco para analizar lo ocurrido en Canadá.
"Básicamente, la conclusión fue que podemos competir entre nosotros de forma justa siempre que haya respeto y no nos pongamos en una situación en la que podamos dañar a uno o a los dos", declaró el italiano a los periodistas el jueves.
"El equipo no quiere imponer reglas, pero es lógico que quieran que los dos coches terminen y sumen la mayor cantidad de puntos posible. Eso también lo tenemos presente, porque corremos para ser los mejores, pero también lo hacemos por el equipo y por las 2.000 personas que trabajan para Mercedes".
"Vamos a seguir compitiendo entre nosotros como en Canadá, pero de forma un poco más inteligente. Pero está claro que el equipo quiere que corramos con libertad, porque realmente no se puede poner una correa a un piloto".
Russell, el británico que ganó el primer Gran Premio de la temporada en Melbourne pero que ahora está a 43 puntos de Antonelli, insistió en que no hay preocupación.
"Tienen que confiar en nosotros y eso es lo que hacemos, somos pilotos y nos exigimos al máximo en cada vuelta", dijo a los periodistas. "Cuando competimos, nos llevamos al límite mutuamente".
"Sé que cuando estás en el muro de boxes como Toto, por supuesto que es estresante y tenso porque no puedes controlarlo, pero al final tienen que confiar en nosotros y confían en nosotros. Seguiremos luchando, pero conocemos los límites".
Antonelli es el primer italiano desde Alberto Ascari en 1952 que gana cuatro carreras seguidas y también el primer piloto en la historia de la F1 que logra sus primeras cuatro victorias de manera consecutiva.
Con Mónaco marcando el inicio de un periodo intenso en la temporada y siendo además un circuito que puede poner en aprietos el dominio de Mercedes, Antonelli se ha convertido en el objetivo a batir.
Russell dijo tras Canadá que ahora el título depende de Antonelli, pero el italiano ha restado importancia a la presión.
"Es muy pronto en la temporada, quedan 17 o quizá más carreras y es demasiado temprano para hablar del campeonato", comentó. "No puedes perder algo que todavía no has conseguido.
"Estoy bastante tranquilo con la situación. Solo quiero seguir haciendo lo que hago, subir el listón e intentar ganar lo máximo posible".
"George es un compañero de equipo muy fuerte y me va a poner las cosas muy difíciles, pero intento afrontar cada situación y dar lo mejor de mí en todo momento".
