"El Comité Olímpico y Paralímpico Saudita y el OCA acordaron un nuevo marco para la organización futura de los Juegos asiáticos de invierno, confirmando el aplazamiento de la edición 2029 a una fecha posterior que será anunciada a su debido tiempo", indicaron ambas instancias en un comunicado conjunto.
La OCA causó una polémica al atribuir en 2022 la organización de esta competición a Neom, una gran ciudad futurista en construcción en el desierto montañoso de Torjena, en el noroeste del rico Estado petrolero del Golfo.
Nunca antes un evento internacional de deportes de invierno ha tenido lugar en esta región del mundo, conocido por su clima caluroso.
Los Juegos asiáticos de invierno se disputan habitualmente en China o en Japón. La última edición, en 2025, tuvo lugar en Harbin (China).
Inversión millonaria en deportes
El periódico Financial Times informó el pasado mes de agosto que Arabia Saudita sufría retrasos en la construcción de las infraestructuras necesarias, y que Riad propuso albergar el evento cuatro años más tarde de lo previsto. Según el rotativo británico, las sauditas proponían la organización de los Juegos 2029 a Corea del Sur y China.
A menudo criticada por su falta de respeto a los derechos humanos, Arabia multiplica desde hace años las inversiones en el fútbol, pero también en Fórmula 1, golf o boxeo para limpiar su imagen internacional.
Para los Juegos de 2029, Trojena tenía previsto contar con pistas de esquí, un lago artificial de agua dulce, alojamientos y hoteles de lujo.
Greenpeace criticó esa elección como peligrosa y susceptible de "alterar los ecosistemas".
El director del fondo soberano de la monarquía del Golfo (PIF) declaró a finales de octubre que el proyecto de una ciudad futurista en Neom, tasado en 500.000 millones de dólares (unos 422.800 millones de euros), era una prioridad.
