Hacía 26 años que el otrora keniata batiera la plusmarca de esa distancia. Attaoui la quería, como también la mundial. Para esa le faltó un pequeño suspiro, apenas 32 centésimas. Pero está en sus piernas, desde luego. Y en su cabeza, que también es importante.
Attaoui, empujado por dos liebres y por el público madrileño del Centro de Gallur, derrotó sin paliativos a dos campeones del mundo y de Europa de 800 metros en pista cubierta como Mariano García, que quedó segundo con 2:16:40, y Adrián Ben, que llegó tercero con 2:16:80.
Un subidón, desde luego, el que se llevó un Attaoui que protagonizó el gran momento de la tarde después del de Quique Llopis, quien batió el récord nacional de 110 metros vallas.
