La final de 800 metros resultó ser una carrera de altísimo nivel. Tras un frenético paso por el 400, Alejandro Ríos se mantuvo en mitad del grupo antes de comenzar a ganar posiciones progresivamente. El español entró a los últimos 200 metros en quinta posición cuando empezó a remontar a lo grande pasando a la cuarta posición antes de los últimos 100 metros.
El pupilo de Antonio Serrano consiguió superar a un esloveno con unas potentes zancadas en los últimos 50 metros que le llevaron en volandas a esa medalla de bronce.
Además de subir al podio mundial, Ríos estableció una nueva marca personal y firmó la tercera mejor marca española de la historia, mejorando los 1:46.66 que había conseguido en las semifinales. Además, es la mejor marca de un español sub20 desde hace 24 años y la mejor de un español en un Mundial sub20.
Se trata de la segunda medalla de bronce española en unos 800 metros de un Mundial sub20, después de la conseguida por Antonio Manuel Reina en Santiago de Chile en el año 2000.
En la misma final compitió Alejandro Muñoz (1:50.20), que se mantuvo inicialmente a la estela de su compañero. Finalmente, terminó en séptima posición, logrando una valiosa plaza de finalista mundial y completando una sobresaliente actuación española en la prueba.
