Aston Martin finalmente estuvo presente en las pruebas de Barcelona, aunque con algunas limitaciones causadas por el retraso que llevan en el montaje del monoplaza. Se ha sabido, de hecho, que no llegaron a alcanzar la barrera de los 300 km/h para evitar problemas con el motor Honda.
Sobre eso y mucho más habló Adrian Newey (67), responsable del diseño del AMR26, durante la mencionada conversación: "Analizamos detenidamente la normativa y lo que creemos que queremos conseguir desde el punto de vista del campo de flujo para adaptarnos a ella, y a partir de ahí empezamos a desarrollar una geometría que intenta crear los campos de flujo que queremos. Se trata de un enfoque muy holístico", explicó.
"Aunque en realidad, con unas nuevas reglas, nadie está seguro de cuál es la filosofía correcta. Nosotros tampoco estamos seguros de cuál es la mejor interpretación. Nos decidimos por una dirección particular y es la que hemos perseguido. Solo el tiempo dirá si es la correcta", agregó.
A continuación, relató algunos de los desafíos que están afrontando con el nuevo bólido: "El coche está muy apretado por dentro, mucho más apretado de lo que creo que se ha hecho nunca antes en Aston Martin. Eso requiere una relación muy cercana con los diseñadores mecánicos para alcanzar las formas aerodinámicas que buscábamos. No ha sido fácil, todo lo contrario, pero han cumplido con el desafío", indicó.
"Hemos tenido un periodo de diseño muy comprimido y el coche no se terminó hasta el último momento, por eso tuvimos que pelear para salir en Barcelona", confesó. "Íbamos con un retraso de unos cuatro meses. No pudimos llevar un modelo del coche de 2026 al túnel de viento hasta mediados de abril", añadió.
Finalmente, envió un mensaje al resto del paddock para que no se relajen: "El AMR26 de Melbourne será bastante diferente del que la gente vio en Barcelona. Y el AMR26 que termine la temporada en Abu Dhabi también será muy diferente. Es importante ser abiertos", sentenció.
