El asturiano firmó una gran salida para incluso colocarse en la 10ª posición. Como el equipo humilde que le marca un gol al Real Madrid o al Barcelona en los primeros minutos de un partido, seguramente pensó en que acabara la carrera justo en ese momento. Pero la realidad era otra, claro, y todo cambió en cuestión de minutos.
Alonso abandonó en primera instancia tras 14 vueltas, muy lejos de las 58 que completaron Russell, Antonelli o Leclerc -los tres que, en ese orden, completaron el podio. Luego, el corredor de Aston Martin volvió a pista con el fin de hacer pruebas de cara a las futuras citas, aunque no estuvo demasiado tiempo sobre el asfalto australiano.
"La primera es más de instinto que de motor. Llevo 24 años sintiéndome superior y en el 25 me siento superior otra vez", indicó Alonso con cierto tono reivindicativo. "Sabíamos que iba a ser una carrera casi imposible de acabar", destacó el bicampeón del mundo, algo que era 'vox populi' desde hace ya algunos días.
Fernando, que en parte se lo toma con filosofía, agregó lo siguiente: "He intentado ayudar al equipo dando las máximas vueltas posibles. En la 14 o 15 vieron un dato anómalo en la telemetría y tuvimos que parar para resolverlo. Eso se solucionó y después, debido a otro problema, volvimos a parar por precaución".
