"Nos queda mucho trabajo por hacer, tenemos que mejorar nuestro ritmo". Así ha resumido el piloto español lo que ha sentido a lomos de ese nuevo Aston Martin, diseñado ya por el genio Adrian Newey y motorizado por Honda, con quien Alonso no tuvo una buena experiencia en McLaren.
De hecho, tras los problemas sufridos por Stroll, que apenas pudo rodar una tercera parte de lo que ha hecho Alonso, éste no ha podido desbloquear la potencia total del motor por miedo a que se rompiera. En todo caso, ha acumulado información para ver dónde se puede mejorar y empezar a recortar los casi cuatro segundos que le ha sacado Leclerc, el más rápido este jueves.
"Ha sido estupendo volver al AMR26, hemos completado nuestro programa y hemos realizado tandas consecutivas más largas, probando diferentes configuraciones. Las pruebas siempre sirven para aprender y hoy no ha sido diferente", ha restado importancia Fernando Alonso para intentar trasladar un mensaje algo más positivo que las sensaciones encontradas.
