El calendario de Fórmula 1 contempla el Gran Premio de Bahréin entre el 10 y el 12 de abril, y el de Arabia Saudí entre el 17 y el 19 del mismo mes. El Mundial arranca este fin de semana con el Gran Premio de Australia.
"Estamos en contacto estrecho con nuestros socios, promotores del campeonato, equipos y colaboradores sobre el terreno, mientras monitorizamos los acontecimientos con cautela y responsabilidad", ha declarado el presidente de la FIA.
La postura de la Federación llega tras el ataque militar lanzado el sábado por Israel y Estados Unidos contra Irán, con el objetivo de "eliminar las amenazas inminentes del régimen iraní". Teherán respondió con misiles y drones contra bases estadounidenses en la región y objetivos israelíes.
En el comunicado de este lunes, la FIA también menciona los campeonatos mundiales de resistencia, cuya temporada debía comenzar a finales de marzo en Catar.
"La seguridad y el bienestar guiarán nuestras decisiones al evaluar las competiciones previstas tanto para el Mundial de Resistencia de la FIA como para el Mundial de Fórmula 1. Nuestra organización se basa en la unión y en un propósito común. Esa unión es ahora más importante que nunca", ha señalado el responsable de la FIA.
Ben Sulayem, nacido en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, una de las zonas ya afectadas por ataques, lamentó la pérdida de vidas y expresó su apoyo a las familias y comunidades afectadas por el conflicto.
Tras la ofensiva del sábado, Irán confirmó la muerte del ayatolá Ali Khamenei, líder supremo del país desde 1989, y decretó un periodo de luto de 40 días.
Al menos 555 personas han fallecido en Irán desde el inicio de los ataques, según la organización humanitaria Media Luna Roja iraní. El Ejército de Estados Unidos ha confirmado la muerte de tres militares estadounidenses.
Portugal, Francia, Alemania y Reino Unido han condenado los ataques iraníes a países vecinos.
