Centro de datos del Barcelona-Anadolu Efes
Menos mal que las cosas no son cómo empiezan sino cómo acaban. Porque la puesta en escena del Barça en la Euroliga, en la temporada del centenario de su sección de baloncesto, fue lamentable. Un 4-19 hizo temer lo peor. Y sin estar finos en los triples los de Pablo Laso en ese comienzo (1/5). Bajo la dirección de Mike James, cinco puntos y cuatro asistencias en el primer cuarto, los turcos exigieron lo mejor de unos culés que sólo contaban con Balcerowski como pívot nato. Nebo, el último en caer por lesión.
Tardó en llegar la reacción después de que Sekulic no encontrara el equilibrio con sus distintos quintetos y de que Punter no pudiera superar una defensa asfixiante de la que fue objeto. Pero se las ingenieron los azulgrana para, al menos, bajar de la decena tras esos 10 primeros minutos (16-25).

Los picotazos de la mamba vasca
Parecía superado el peor momento, aunque los vicios individualistas de algunos de los jugadores locales, empeñados en los uno contra uno, volvieron a poner un peligroso +12 a favor del Efes (24-36). Fue entonces cuando Brizuela se cansó de ser mero espectador en la cancha y reclamó sus galones de veterano en el equipo. Agarró el balón, inoculó veneno en el aro enemigo (3/3 en triples) y le demostró a todos cómo se fabrican las propias canastas los jugones como él. Con Darío on fire, el Barcelona culminó la remontada y se fue ganando al descanso (45-44).
Esa igualdad se mantuvo tras el regreso a la cancha. Igual que el juego deslabazado y una pésima selección de tiro de ambos. Por fortuna para el Barça, Brizuela y también Gibson seguían contribuyendo en la ofensiva. Pero atrás no podían protegerse de la corpulencia y clase de Dario Saric. Ni tampoco frenar la dirección de Mike James. Por eso de nuevo comandaron el electrónico al entrar en el último acto (63-67).
Mike James, para lo bueno y para lo malísimo
La tensión se respiraba en el Palau. Las distancias apenas superaban los tres puntos. Eran momentos para los elegidos, para James y para Brizuela. A 2'30 para el final, 77-77. Strazel y Punter también reclamaron los focos. Pero quien puso la puntilla para encarrilar la victoria fue Justin Robinson con un triple a 49 segundos. Con 86-82, Punter robó un balón clave a James, que encadenó varios errores en la recta final, y ahí sí que, con los tiros libres, el Barcelona se llevó una trabajadísima victoria con remontada por 15 puntos incluída.
Los MVP
Darío Brizuela, con 20 puntos, fue el máximo anotador del Barça, que tuvo también a Punter muy fino al final, con sus 19 puntos y 22 de valoración. Por el Anadolu, el mejor fue Saric con 17 puntos y 26 de valoración.
