Centro de estadísticas del Kosner Baskonia-Valencia Basket
Jugar después de ganar un título no es nada fácil. La euforia, la celebración, la mentalidad... Si se le suma que apenas tienes opciones en la competición y que te enfrentas a un rival que te tiene ganas por haberle 'quitado' ese trofeo en su ciudad, apaga y vámonos.
O lo que es igual. En los primeros 10 minutos, el Baskonia, campeón de la Copa del Rey, encajó en la Euroliga un humillante 16-35 con un Valencia Basket motivadísimo, con un gran acierto en el tiro, y con Reuvers desatado.
Lejos de ponerse las pilas, los vitorianos parecieron aficionados sin amor propio frente a un cuadro taronja que, con Jean Montero y sus cuatro triples, sacó tajada sin dejar de pisar el acelerador. Al descanso, el marcador del Buesa Arena reflejaba un 35-68.
Es de suponer que hubo charla de Galbiati en el vestuario. Que lo entendiensen sus jugadores ya es otro cantar. Perder se puede perder, pero para hacer el ridículo de esa manera, ni la Copa del Rey lo justifica. Lo hicieron algo más, pero entraron en el último cuarto con un sonrojante 58-93 y un Valencia que llegó a ganar hasta de 38.
Sin emoción desde el primer asalto, lo que quedaba por ver era si los taronja se relajarían o intentarían hacer más pupa. Fue lo primero. Cuando llegaron a 40 (58-98) ya sí bajaron algo el pistón. Y sólo entonces el Baskonia se puso a maquillar lo que no se puede desmaquillar: una humillación en toda regla ante un equipo que sí que quiso jugar y ganar.

Los MVP
Luwawu-Cabarrot, con 16 puntos y 15 de valoración, fue el menos mal de los baskonistas. En el Valencia, muchos destacados, pero el que más, Jean Montero con sus 20 puntos y 28 de valoración.
