Centro de datos del Fenerbahçe-Real Madrid
Otro duelo exigente consecutivo para el Real Madrid y, de nuevo, fuera de casa. La derrota ante el Olympiacos le alejó del top 4, aunque la visita a Estambul para medirse a los terceros clasificados era una oportunidad de oro para reengancharse de lleno a la pelea.
Enfrente, un equipo muy duro. Los de Jasikevicius también llegaban tras una decepción lejos de su hogar: se vieron superados por el Hapoel Tel Aviv y dejaron escapar la ocasión de adelantar a un rival ACB de los blancos, el Valencia Basket. Sin embargo, el problema de los turcos venía de más atrás, ya que acumulaban cuatro derrotas consecutivas en la Euroliga, una dinámica preocupante que les alejaba de la cima continental.
Como se preveía, el partido no fue especialmente vistoso en los primeros compases. Unos, por el respeto al rival, y otros, por su delicado momento de forma, se mostraron muy comedidos.
Campazzo, con dos faltas muy tempranas, tuvo que salir de la pista antes del ecuador del primer cuarto, por lo que el Real Madrid afrontó gran parte del periodo con uno de sus pilares fuera.
La igualada contienda parecía destinada al empate, pero los locales lograron cerrar el primer cuarto con un 21-19 tras un gran palmeo de Melli sobre la bocina.
Una canasta que, sin duda, dio alas a los otomanos, especialmente a Brandon Boston Jr, que salió inspirado y lideró un parcial de 8-2 que establecía la mayor diferencia hasta el momento. Scariolo, sin dudarlo, detuvo el partido.
Scariolo da con la tecla
El tiempo muerto sentó de maravilla al conjunto blanco, que reaccionó con autoridad y anuló al Fenerbahçe. Devolvió el golpe a los locales con un 0-11 que solo pudo frenar Melli con una gran canasta.
Dos puntos que no frenaron el buen momento de los madridistas. Campazzo regresó a pista y fue testigo del arreón de Tavares, que cerró la primera mitad con 10 puntos y 13 de valoración.
El 34-40 reflejaba el marcador al descanso tras un excelente segundo cuarto del conjunto de la capital española.
No fue tan alegre la vuelta de los vestuarios. El Real Madrid se vio superado por el ímpetu local que, aunque en un primer momento no logró traducirse en puntos claros, acabó imponiéndose con el paso de los minutos y dando la vuelta al marcador cuando se acercaba el último cuarto.
Melli volvió a ser un quebradero de cabeza para la defensa blanca, dominando en ambos lados de la pista y poniendo por delante a los suyos. A su impulso se sumó Wade Baldwin IV, que elevó el ritmo y encendió las alarmas en el conjunto madridista. Un parcial de 12-0 culminado por él mismo colocó el +7 para los locales y dejó muy tocado al equipo de Scariolo.
El Real Madrid, sin embargo, supo reaccionar en el tramo final del tercer cuarto. Llull y Maledon asumieron responsabilidades para frenar la sangría y recortar distancias, dejando el marcador en 58-54. Un pequeño respiro que permitía a los blancos afrontar el último periodo con vida en Turquía y con todo aún por decidir.
No estuvieron del todo finos ninguno de los dos conjuntos al inicio de la batalla de los últimos diez minutos, principalmente por la mejora defensiva de ambos, aunque los blancos se las apañaron para llegar empatados al marcador a falta de cinco minutos para el final.
Final feliz blanco
Un parcial de 0-5, sumado a los errores en el acierto de ambos equipos, terminó por incomodar a Jasikevicius, que decidió detener el partido a falta de dos minutos, con los blancos cuatro puntos por encima en el marcador.
El encuentro había entrado en una fase espesa, con ataques poco fluidos y decisiones precipitadas en ambos lados de la pista. En ese contexto, el Real Madrid supo sacar algo más de rédito, aprovechando las imprecisiones rivales para abrir una pequeña brecha que obligó al técnico lituano a parar el choque y reorganizar a los suyos en un momento clave.
Brandon Boston Jr dio esperanzas al Fenerbahçe con varios triples en el ocaso del choque, pero no fue suficiente para darle la vuelta al choque.
Los MVP
En los locales destacó Brandon Boston Jr gracias a sus 21 puntos, los mismos que de valoración. Melli acabó con un 15+6.
Campazzo empezó complicándose la vida, pero acabó el partido con un 15+4. Lyles, que acabó muy bien, firmó un 12+5.

