Centro de datos del Knicks-Cavaliers
Los locales resucitaron después de verse 22 puntos abajo (93-71) con menos de ocho minutos por jugar impulsados por su habitual salvador, Jalen Brunson, que logró 38.
El triunfo completó un icónico arranque de estas semifinales de la liga norteamericana de baloncesto.
El lunes, los San Antonio Spurs vencieron también como visitantes al Oklahoma City Thunder después de una doble prórroga en un apasionante juego inaugural del Oeste.
Fue la primera vez en la historia en que los dos partidos que abrían las finales de conferencia se decidieron en el tiempo extra.
Los 22 tantos que levantaron los anfitriones, son además, la segunda mayor remontada en un último cuarto de 'playoffs' desde que empezaron a registrarse estas estadísticas tres décadas atrás.
Yo encesté un par de tiros de suerte
"Todavía no lo sé", dijo Brunson al ser preguntado cómo se puede explicar esta reacción.
"Creo que el denominador común fue que seguíamos creyendo los unos en los otros y seguíamos jugando, seguimos luchando. Solo fue ir desgastando al rival poco a poco", afirmó el base.
"Yo encesté un par de tiros de suerte, pero simplemente seguimos peleando", dijo Jalen, autor de 14 puntos en el parcial de 18-1 con el que los Knicks se volvieron a meter en el partido.
Los visitantes aún pudieron llevarse el triunfo en un lanzamiento de triple de Sam Merrill sobre la bocina que escupió el aro.
Los locales aprovecharon la vida extra y aseguraron la victoria anotando los nueve primeros puntos de la prórroga.
"Creo que anotaron algunos tiros muy difíciles en el último cuarto y nosotros tuvimos un poco de mala suerte, para ser honesto. Brunson tomó el control al final", lamentó el entrenador de Cleveland, Kenny Atkinson. "Pero estoy muy orgulloso de mi equipo, jugamos un gran básquet en tres cuartos, en el cuarto nos dominaron", indicó.
El Madison enloquece
Más allá de las cifras, la noche fue especialmente mágica para el público del Madison Square Garden, que desde 1999 no ve a su equipo en unas Finales de la NBA.
Casi 20.000 aficionados llenaron el emblemático recinto con la primera fila plagada de celebridades como el músico Lenny Kravitz y los actores Timothée Chalamet y Ben Stiller.
Una derrota ante los Cavaliers de Donovan Mitchell, que brilló con 29 unidades, hubiera sido un golpe muy duro para unos Knicks que entraban como favoritos a esta serie después de barrer 4-0 a los Philadelphia 76ers.
Los neoyorquinos llegaban también con una semana más de descanso que Cleveland, que eliminó hace solo 48 horas a los Detroit Pistons, el primer cabeza de serie del Este.
Aún así fueron los visitantes los que mandaron casi todo el partido a lomos de Mitchell, que batió también su récord de robos con seis, aprovechando el apagón de los Knicks en el tiro exterior, con sólo dos triples anotados de 19 intentos al descanso.
Cleveland dominaba por 93-71 a 7,52 del final cuando entraron en cortocircuito con un James Harden especialmente errático.
La Barba agrandó su leyenda negra en 'playoffs' con una cuenta de sólo 15 puntos que lució más balones perdidos (seis) que tiros anotados (cinco).
