La megaestrella de los Lakers se lesionó antes del final de la fase regular y la rotura muscular le ha impedido ayudar a su equipo a seguir vivo en la lucha por el anillo. Una frustración que no podrá compensar tampoco este verano en las pistas de baloncesto.
Ha sido el escolta quien ha decidido renunciar a participar con Eslovenia en las ventanas de clasificación para el Mundial de 2027 y centrarse así en pasar tiempo con sus dos hijas, Gabriela y Olivia, al tiempo que lucha por conseguir la custodia compartida de ambas.

"Amo a mis hijas más que a nada y siempre irán lo primero en mi vida. En la medida en que sigo trabajando para conseguir la custodia compartida de mis hijas, me veo obligado a tomar una difícil decisión entre viajar y jugar con la selección nacional de Eslovenia o estar con ellas en verano", ha explicado en una publicación en sus redes sociales.
En el mismo mensaje ha admitido que "por desgracia, ha sido extremadamente difícil para mí verlas durante los últimos ocho meses", y que por eso, aunque "lo he dado todo representando a Eslovenia y estoy decepcionado por no poder jugar para mi país este verano, ahora mis hijas y mis responsabilidades como padre son mi prioridad".

Eslovenia tiene dos compromisos en las ventanas FIBA los próximos 3 y 7 de julio, contra Estonia y Suecia.
