Pese a que Ian Tarrafeta fue, con justicia, elegido MVP del encuentro y a que Álex Dujshebaev hizo un partidazo, lo que más llama la atención del partido del jueves es el extraordinario rendimiento ofrecido por los debutantes.
Y es que Jordi Ribera ha convocado por primera vez para un gran torneo internacional a cuatro jugadores: Natan Suárez, que no pudo estrenarse contra la selección serbia pero a buen seguro tendrá su oportunidad en compromisos venideros, Antonio Serradilla (27), Nacho Biosca (30) y Marcos Fis (18).
Serradilla dio un clínic en defensa. El sevillano, que volverá al Magdeburgo a final de temporada después de un año en el Stuttgart, es todo un ejemplo de superación, ya que perdió un ojo debido a un tumor ocular. Contra Serbia mostró un gran nivel en blocajes y robos e incluso firmó un gol desde 30 metros de distancia.
Biosca, por su parte, relevó con éxito a un inspiradísimo Sergey Hernández. Le sustituyó en el minuto siete y paró dos penaltis a los balcánicos, provocando además el fallo en otro lanzamiento a Ilic.
La saga de los Fis
Y luego está el caso de Marcos Fis. El hijo del legendario Julio Fis se estrenó en el Europeo con tan sólo 18 años. El lateral derecho del Granollers dejó boquiabiertos a los aficionados al balonmano al demostrar un extraordinario desparpajo.
Fis hizo tres goles en apenas cinco minutos y dio un impulso determinante a los Hispanos. Dos de ellos los logró penetrando ante la zaga balcánica y otro tanto lo consiguió con un latigazo desde 10 metros con un defensor encima.
"Estoy con ilusión y con muchas ganas de hacerlo bien. Si me lo llegas a decir hace dos años o uno, ni me lo creo. Desde que empecé a jugar en Plata y luego me llamó Jordi Ribera para la selección absoluta han pasado un montón de cosas y solamente puedo estar agradecido", aseguraba Marcos Fis, antes del inicio del Europeo en declaraciones a La Tribuna de Ciudad Real.
