Lin y la boxeadora argelina Imane Khelif estuvieron en el centro de una polémica sobre género en los Juegos de París 2024, donde ambas ganaron títulos olímpicos en distintas categorías de peso.
World Boxing, organismo reconocido por el Comité Olímpico Internacional (COI), confirmó la decisión de permitir que Lin Yu-ting regrese al cuadrilátero después de que sus expertos médicos determinaran que la taiwanesa es mujer.
La decisión implica que Lin podrá competir en el Campeonato Asiático de boxeo en Ulán Bator, Mongolia, que comienza el 28 de marzo, en su primera competición internacional desde París 2024.
"Nos complace que los expertos médicos independientes de World Boxing hayan revisado minuciosamente todas las pruebas y confirmado que ella es mujer desde su nacimiento", indicó la asociación de boxeo de Taiwán en un comunicado, calificando la decisión como un "enorme alivio" para Lin.
La taiwanesa "hará su esperado regreso al cuadrilátero en el Campeonato Asiático de boxeo", añadió el comunicado.
Según la normativa de World Boxing introducida en agosto, los púgiles mayores de 18 años que deseen participar en la categoría femenina deben someterse a una prueba genética PCR (reacción en cadena de la polimerasa) única o a un examen médico genético equivalente.
Lin, oro en París 2024
Lin fue sometida a la prueba el año pasado, pero World Boxing no ha revelado los resultados de la misma.
Se perdió el Mundial de Liverpool (Reino Unido) en septiembre después de que, según se informó, no recibiera respuesta de World Boxing.
La federación de Taiwán inició un proceso de apelación y presentó documentos médicos a World Boxing, que fueron analizados por su comisión médica.
"Tras la conclusión de un proceso de apelación... podemos confirmar que la boxeadora es elegible para competir en la categoría femenina en las competiciones de World Boxing", señaló su secretario general, Tom Dielen, en un comunicado.
Lin y Khelif fueron excluidas del Mundial de 2023 de la Asociación Internacional de Boxeo (IBA) después de que este organismo afirmara que no habían superado las pruebas de elegibilidad.
No obstante, el COI permitió que ambas compitieran en París 2024 y señaló que habían sido víctimas de "una decisión repentina y arbitraria por parte de la IBA".
Ambas terminaron colgándose medallas de oro.
