Los organizadores dieron marcha atrás pese al lleno total en el circuito costero, ya que la lluvia persistente y la escasa visibilidad hacían que correr no fuera seguro.
Las carreras de Moto3 y Moto2 también habían sido canceladas más temprano.
"Se lo queríamos brindar a los aficionados y a Phillip Island. Las condiciones eran aceptables, pero la falta de helicóptero era un problema. Nosotros estábamos preparados como pilotos", dijo Marc Márquez en la zona de prensa al conocerse la cancelación de la carrera.
