Según pasan los días, el caos va aumentando en Aston Martin. Si el jueves las enormes vibraciones del AMR26 fueron un quebradero de cabeza para los de Silverstone, hoy viernes el problema es con la carencia de baterías, ya que sólo disponen de las dos que están montadas en los monoplazas de Fernando Alonso (44) y Lance Stroll (27).
Fue Adrian Newey (67) el encargado de destaparlo todo: "Vamos cortos de baterías, solo tenemos dos baterías que son las que están montadas en los coches, así que si perdemos una tenemos un problema muy grande, debemos ser cuidadosos a la hora de utilizarlas", dijo durante la rueda de prensa de la FIA en Australia, donde el comienzo de fin de semana no les ha ido demasiado bien.
"Es una situación en la que me siento impotente, porque tenemos claramente un problema significativo en la unidad de potencia y la falta de rodaje también implica que nuestra información del coche es bastante limitada", agregó, superado, el ex de Red Bull.
Newey también dio las claves por las que su nuevo socio nipón ha perdido la competitividad tras diseñar los motores que permitieron ser tetracampeón a Verstappen: "Honda se marchó al final de 2021 y volvieron a entrar al final de 2022. Muchos de los miembros del grupo original se marcharon a trabajar en paneles solares o en lo que fuera y solo quedó un 30% del grupo anterior. No tenían la experiencia que había antes, además cuando regresaron en 2023 era el primer año con techo de gasto para los motores, así que todos los rivales se habían desarrollado en 2021 y 2022 libres del tope presupuestario con sus equipos habituales", repasó.
"Siendo realistas, primero hay que resolver la vibración para ser fiables y a partir de ahí, ver cuántas prestaciones pueden añadir al motor de combustión en particular. Pero al mismo tiempo Honda tiene que empezar a trabajar en el motor de 2027, porque claramente hay que dar un gran paso en el motor de combustión", sentenció el británico.
