Sin entrar en detalles muy técnicos, lo primero que ha llamado mucho la atención es el color negro con el que se ha presentado en el circuito de Montmeló. Después, parece tener muchas diferencias en el diseño, por ejemplo, de la salida de aire en la zona del motor. También parece muy original respecto a otros coches el tema de los pontones bajos y alargados (la estructura lateral entre ruedas que ayuda tanto en la aerodinámica como en materia de seguridad).
Había un interés bestial por la aparición más o menos pública del coche con el que Fernando Alonso espera poder luchar por ganar su 33ª carrera como paso previo a poder luchar de nuevo por su tercer título mundial.
Para eso aún deberemos esperar porque lo que ha enseñado Aston Martin en la Ciudad Condal es casi un prototipo que mucho cambiará respecto a lo que se verá en la primera carrera de 2026.
En todo caso, la expectación es máxima una vez que Lance Stroll ha sido el piloto que ha estado rodando con la nueva bestia por el asfalto catalán, en una puesta a punto también para el nuevo motor Honda que llevará el AMR26.
