Tras el desastre de la semana pasada en el mismo escenario, Fernando Alonso (44) comenzó la segunda semana de prácticas en el Circuito Internacional de Sakhir con buenas sensaciones, rebajando hasta dos segundos sus tiempos y alcanzando los 320 km/h.
Sin embargo, algo despertó las alarmas en Aston Martin, que mandó el monoplaza al garaje y lo cerró para realizarle pruebas: "Han encontrado algo bastante perjudicial...", informaba Sky Sports en un primer momento.
Con el paso de los minutos, se fue destapando que los contratiempos surgieron de la unidad de potencia, a la que habían estado exigiendo más que en anteriores ocasiones: "Un ingeniero de Honda ha sido visto usando un boroscopio en el motor, porque habrían visto algo, luego se tapó el garaje", desvelaron. Con el boroscopio se accede a los rincones más escondidos del motor, por lo que no es descabellado pensar que ahí estaba el problema.
Lo ocurrido resulta bastante desconcertante, dado que el 1:36.536 que había marcado hasta el momento como mejor tiempo le situó ya a menos de tres segundos de la mejor vuelta de la jornada. Ahora, a Newey y compañía les toca seguir trabajando contrarreloj para llegar lo mejor posible al Gran Premio de Australia a principios de marzo.
