El equipo norteamericano, que afronta su undécima temporada en la máxima categoría del automovilismo, ha mantenido en su coche llamado Haas VF-26 los colores tradicionales: predominan el blanco, el rojo y el negro.
"Como todas las escuderías, hemos tenido que afrontar el reto de competir en la temporada 2025 mientras trabajábamos en el diseño y la construcción de estos monoplazas adaptados al nuevo reglamento para la 2026", ha recordado Gene Haas, propietario del equipo estadounidense.
Al igual que las otras 10 escuderías de F1, este nuevo coche debutará en pista la próxima semana durante unas pruebas a puerta cerrada en el circuito de Barcelona-Catalunya.
"Ha sido un esfuerzo enorme por parte de todo el equipo trabajar con un margen de tiempo tan ajustado entre el final de la temporada pasada y la puesta en pista de los coches ya en enero. No hace falta decir que, después de tantas reuniones, estamos deseando ver cómo se comportan estos monoplazas", ha destacado Ayo Komatsu, el jefe japonés de la escudería.
Los monoplazas de esta temporada van a experimentar muchos cambios, ya que tendrán que cumplir con una nueva normativa técnica que los hará más pequeños y ligeros. El motor, que es híbrido desde la 2014, también va a evolucionar, aumentando la aportación de energía eléctrica y utilizando combustibles considerados "100% sostenibles".
"El mayor cambio está en el motor, y ahí es donde debemos estar preparados. Es un reto apasionante y supone una forma de pilotar diferente a lo que conocíamos hasta ahora", ha explicado el francés Esteban Ocon, que afronta su décima temporada en la F1.
"Creo que casi podemos olvidar todo lo que hemos aprendido desde el karting sobre cómo ir rápido, pero será interesante descubrir un nuevo estilo de conducción y, ojalá, encontrar rendimiento en ello", ha añadido.
Haas ha finalizado en la octava posición de 10 en el Campeonato Mundial de Constructores en la temporada 2025, sumando 79 puntos.
