Al menos eso ha insinuado Ralf Schumacher (50) durante su intervención en el podcast Backstage Boxengasse: "No creo que hayan olvidado esa experiencia, porque cosas así dejan huella. La forma en que Fernando lo gestionó entonces fue muy abierta; por supuesto, fueron críticas duras, y él era más joven en ese momento, quizás un poco más impulsivo, pero la gente en Japón no olvida algo así", dijo el alemán.
El expiloto se refería a las duras declaraciones que Alonso (44) hizo en 2015 acerca de las pobres prestaciones que le estaba ofreciendo la unidad de potencia Honda, algo que se está repitiendo en la actualidad: "Es un motor de GP2", dijo entonces el 14.
"Puedo decir por experiencia propia que, debido a algunas cosas que yo dije en Toyota, ya no me consideran parte de la 'familia' y 'amigos' allí. Así son las cosas. Y, en cualquier caso, Japón es una cultura diferente", argumentó el germano.
Finalmente, dejó claro que el mayor inconveniente en el AMR26 es el motor y no el diseño del monoplaza: "Adrian Newey sabe exactamente lo que está haciendo, pero también ha dicho que hay problemas con el túnel de viento. Todo el proyecto lleva un retraso de tres o cuatro meses, más cerca de cuatro. Siempre es muy realista, incluso consigo mismo. No creo que el problema principal sea el coche en sí", concluyó.
