A las 13.30 horas CET era la cita más esperada por propios y extraños a los deportes invernales. Es lo que tiene un evento como una final olímpica. Da igual que seas experto o neófito, que hayas seguido la carrera de este catalán y esta andaluza o, por el contrario, no hayas visto ni oído de ellos hasta que hace unos días Cardona ganó el oro y Alonso el bronce en sus respectivas modalidades. A esa hora, toda España estaba pegada al televisor.
Y ahora todos podrán contar que vieron en directo una hazaña que no fue oro, pero sí bronce. El metal preciado fue para Francia, con la plata para Suiza.
Comenzó la carrera con Alonso gestionando el esfuerzo en la subida, iniciando el descenso en séptima posición, saliendo de la colocación de las pieles en segunda, ya tras la francesa. Tras varias transiciones, la española dio a Cardona el testigo en cuarta posición, con Francia, líder, a 17 segundos. Entre medias, Suiza e Italia.

Ecuador de la previa, España tercera
No tardó Cardona en usar su potencia para recuperar una plaza y colocarse tercero, en dura pugna con el suizo Kistler, que resistió la presión e hizo un poco mejor las últimas dos transiciones. Ambos fueron recortando distancias con el francés Anselmet, pero éste, generoso en el esfuerzo, logró entregar el relevo en primer lugar a su compañera, Harrop, la mejor del mundo.
Mientras, Alonso sufrió mucho en su segundo relevo, perdió comba con la suiza y se empezó a preocupar más por no perder la plaza de podio. Tan agotada estaba que le dio paso a Cardona en quinta posición. Todo dependía, pues, del campeón olímpico. La diferencia con los dos primeros era ya demasiada, pero el podio sí era posible. Y sin embargo Cardona no se rindió. Dejó atrás al estadounidense y al italiano, cuarto y quinto, y fue limando diferencias para soñar en algún momento con la medalla de plata. Pero al final, Kistler resistió y se tuvo que conformar, que no es poco, con el tercer lugar.
Eso sí, con suspense, porque Alonso había recibido una penalización que puso en jaque el bronce que habían conseguido. Minutos después, angustiosos, se supo que la penalización por hacer una transición fuera de límite fue sólo de tres segundos, suficiente para que España mantuviera esa medalla que con tanto esfuerzo habían logrado el catalán Oriol Cardona y la andaluza Ana Alonso.
