El campeón de la 2022 fue expulsado de la máxima categoría australiana el año pasado por problemas financieros y tras una prohibición de inscribir jugadores impuesta por la FIFA.
El grupo propietario del club evitó la liquidación tras conseguir fondos para pagar una deuda fiscal antes de enero, pero otros acreedores siguen reclamando pagos pendientes, según informaron medios australianos el mes pasado.
Football Australia anunció el martes que su "First Instance Board" ha aprobado las licencias para los 12 clubes actuales de la A-League para la temporada 2026/27, pero no para Western United.
"El FIB ha confirmado que todos los equipos actuales de la A-League, a excepción de Western United FC, han cumplido con los criterios obligatorios establecidos en el Reglamento para la concesión de licencias de clubes de la A-League", señaló la FA en un comunicado.
Western United tendrá hasta el viernes para apelar la decisión.
El club indicó que está revisando la resolución y los derechos de apelación, pero no aclaró si intentará revertirla.
"Podemos asegurar a la comunidad que seguimos trabajando entre bastidores para estabilizar el club y garantizar un futuro sostenible a largo plazo para el fútbol en el oeste de Melbourne", afirmaron en un comunicado.
