Tras ocho años al frente del equipo y luego de la derrota ante España en la final del Mundial, el entrenador analiza si tiene la energía y la motivación necesarias para encarar una nueva etapa.
Desde la AFA, mientras tanto, la intención es clara: quieren que Scaloni (48) continúe y ya trabajan para convencerlo de extender su vínculo.
El futuro del entrenador está atravesado por varios factores. Entre ellos, el enorme proceso de reconstrucción que deberá afrontar la Selección, algunas cuestiones internas que generan malestar y una planificación de amistosos que vuelve a estar bajo discusión.
Un equipo que necesita reconstruirse
La salida de Lionel Messi marca un antes y un después para la Selección Argentina. El capitán decidió retirarse después del Mundial y su ausencia obliga a comenzar una nueva etapa.
Pero no es el único cambio. Nicolás Otamendi también dejó el equipo, mientras que Leandro Paredes puso en duda su continuidad. A ellos se suman interrogantes sobre el futuro de Emiliano Martínez y Rodrigo De Paul.
El panorama también podría modificar el cuerpo técnico. Walter Samuel, uno de los colaboradores más importantes de Scaloni desde 2018, tendría decidido dejar la Selección para iniciar su carrera como entrenador principal, con la intención de buscar una oportunidad en Europa.
Scaloni sabe que deberá reconstruir el equipo prácticamente desde cero en algunos aspectos. Y esa situación es precisamente una de las que más lo hacen dudar.
Después de ocho años al frente de la Selección y de haber atravesado un ciclo extraordinariamente exitoso, el entrenador necesita evaluar si todavía tiene el impulso necesario para comenzar otro proyecto de largo plazo.
Tras la final del Mundial, el propio Scaloni había dejado una frase que ahora adquiere todavía más relevancia: “Siento la necesidad de pensar, porque ya no sé si se va a poder hacer algo tan grande como esto”.
El técnico también habló de la necesidad de “resetearse” para volver a construir un grupo. El desafío ahora será hacerlo sin Messi y con varios de los futbolistas que fueron fundamentales durante la etapa más exitosa de la historia reciente de la Selección.
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El malestar por las deudas de la AFA
Otro de los puntos que generan preocupación dentro del seleccionado es el aspecto económico. La AFA mantiene deudas relacionadas con bonos y premios con jugadores y miembros del cuerpo técnico.
La situación provoca malestar dentro del plantel, especialmente porque la entidad atraviesa uno de los períodos de mayor crecimiento económico de su historia.
El reclamo, según quienes conocen la situación interna, no pasa solamente por los montos pendientes, sino por la sensación de que los pagos deberían haberse resuelto hace tiempo.
Para un cuerpo técnico que lleva ocho años trabajando en la Selección y que consiguió cuatro títulos, este tipo de situaciones también forman parte del análisis que debe hacer Scaloni antes de decidir si continúa.
Los amistosos: otro punto de conflicto
La planificación de los partidos amistosos es otro de los históricos motivos de preocupación para Scaloni. El entrenador pretende que Argentina se enfrente a selecciones de mayor nivel siempre que el calendario lo permita. La AFA, sin embargo, viene teniendo dificultades para conseguir ese tipo de rivales.
La situación quedó expuesta nuevamente durante la preparación para el último Mundial. Después de que se suspendiera la Finalissima contra España en Catar por el conflicto bélico en Medio Oriente, Argentina se quedó sin partidos para la última fecha FIFA previa a la Copa del Mundo.
La solución fue organizar rápidamente dos encuentros en el país ante rivales de menor jerarquía: Mauritania y Zambia.
Ahora, el problema vuelve a aparecer. La AFA tenía previsto anunciar los próximos amistosos durante esta semana, pero la confirmación se demoró.
Entre las razones está la necesidad de definir si los partidos serán reconocidos oficialmente por FIFA como encuentros de Clase A, algo que puede tener importancia para las sanciones recibidas después de los incidentes de la final mundialista.
Burkina Faso y Benín aparecen entre los posibles rivales, aunque todavía no fueron oficializados. La idea es que Argentina juegue dos partidos como local, uno en el Monumental y otro en el Mario Alberto Kempes.
También se analiza la posibilidad de que Lionel Messi participe de alguno de los homenajes previstos para despedirlo oficialmente de la Selección.
Para Scaloni, sin embargo, la cuestión deportiva es prioritaria: los próximos encuentros deberían servir para comenzar a construir el nuevo equipo y darle rodaje a los futbolistas que asumirán protagonismo en la nueva etapa.
El tiempo empieza a jugar
La definición sobre el futuro de Scaloni comienza a ser cada vez más urgente. La primera ventana FIFA posterior al Mundial será entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, período en el que Argentina podría disputar hasta tres partidos. Luego llegará la última fecha FIFA del año, entre el 9 y el 17 de noviembre.
La AFA necesita saber quién será el entrenador para comenzar a definir el nuevo ciclo: convocatorias, cuerpo técnico, planificación de partidos y los futbolistas que serán protagonistas después de la salida de Messi y otros referentes.
Scaloni llegó a la Selección en 2018, después de la salida de Jorge Sampaoli. Desde entonces dirigió 104 partidos, consiguió 76 victorias, 18 empates y apenas 10 derrotas, además de conquistar cuatro títulos y alcanzar dos finales del mundo.
Ahora tiene por delante una decisión diferente a todas las anteriores. La AFA quiere que continúe. Scaloni, en cambio, necesita decidir si quiere volver a empezar.
Después de ocho años, cuatro títulos y una generación histórica que comienza a despedirse, el futuro de la Selección Argentina dependerá también de la respuesta que dé su entrenador.
