"No hicimos un buen partido". Mano Menezes no necesitó demasiadas palabras para resumir lo que había sucedido en Montreal. Perú perdió 2-0 ante Canadá y, esta vez, el técnico brasileño no buscó excusas. Su primera lectura fue una autocrítica, seguida de una explicación sobre el desgaste físico y, finalmente, una conclusión que resume el problema de la Bicolor: casi nunca pudo generar juego.
"Hoy no hicimos un buen partido. El primer paso es la autocrítica. Nuestro rival hizo un gran juego", señaló Menezes después del encuentro. No fue una declaración aislada. El entrenador reconoció que Canadá fue superior y consideró justo el resultado. Pero también puso sobre la mesa una circunstancia que, según su análisis, terminó condicionando el rendimiento peruano: era el tercer partido de la fecha FIFA para la Bicolor, mientras que el conjunto canadiense llegaba con una semana de descanso.
El desgaste como explicación
"Hay una diferencia física importante y eso se vio reflejado", sostuvo el brasileño. Perú había jugado contra Estados Unidos el 26 de septiembre, México el 29 y Canadá el 3 de octubre. Tres partidos en una semana, con viajes incluidos, frente a un rival que tuvo más tiempo para recuperar a sus futbolistas. Menezes sabía que esa carga podía convertirse en un problema y ahora reconoce que terminó influyendo.
De hecho, hubo una señal evidente en el propio desarrollo del encuentro: el técnico realizó cinco cambios en el entretiempo. No estaba previsto que fueran tantos. "Mi intención no era hacer cinco cambios en el entretiempo. Entendí que algunos jugadores no estaban bien", explicó. También señaló que varios futbolistas no estaban acostumbrados a disputar 90 minutos y que la situación física obligó a modificar sus planes.
Pero quedarse solamente con el cansancio sería incompleto. El propio Menezes lo sabe. El problema de Perú no estuvo únicamente en las piernas. También estuvo en la pelota.
"Casi nunca conseguimos generar juego"
La frase más importante de su análisis quizá no fue la relacionada con el aspecto físico, sino esta: "Casi nunca conseguimos generar juego". Perú tuvo dificultades para salir de la presión canadiense, encontró pocos caminos para progresar y terminó dependiendo de acciones aisladas para intentar acercarse al arco rival. Tratamos de descubrir caminos para salir de la presión, pero pocas veces lo logramos", explicó el entrenador. Esa dificultad ayuda a entender por qué la Bicolor pasó largos minutos sin conseguir instalarse con peligro en campo contrario. Canadá no solo corrió más o ganó duelos físicos: también consiguió que Perú jugara incómodo.
Es un aspecto que Menezes deberá corregir si pretende que este proceso tenga una identidad más definida. La autocrítica sirve si después se transforma en trabajo. Y el entrenador ya había advertido, tras el empate frente a México, que había encontrado nuevos jugadores, pero que todavía faltaban continuidad, repetición y entrenamiento.
Una gira para probar, pero también para construir
Menezes utilizó la gira para seguir ampliando su universo. Ante Canadá, por ejemplo, le dio la titularidad a Diego Romero, quien disputó su primer partido desde el inicio con la selección después de 19 convocatorias. El técnico defendió la decisión y explicó que estos partidos ante selecciones importantes también sirven para que futbolistas con pocos minutos adquieran experiencia.
Ese es el equilibrio que necesita encontrar Perú. Probar jugadores es parte del proceso, pero los resultados y el funcionamiento también entregan información. Una derrota puede dejar enseñanzas; tres partidos sin ganar empiezan a mostrar tendencias.
Por eso, la autocrítica de Menezes adquiere valor si se convierte en decisiones concretas. El brasileño incluso adelantó que para próximas fechas FIFA evalúan disputar tres partidos y no cuatro, debido a las dificultades de recuperación física, aunque reconoció que también existen factores económicos que condicionan esa planificación.
Perú todavía está en construcción. Menezes busca nombres, prueba posiciones y amplía su base. Pero mientras encuentra las piezas, necesita empezar a darle forma al equipo. Contra Canadá reconoció que no hubo un buen partido. El siguiente paso será demostrar que esa autocrítica no queda solamente en una conferencia de prensa.
