Centro de datos del Real Madrid-Benfica
Prometía noche de las grandes en el Bernabéu. Había ganas de meterle mano al Benfica por todo lo sucedido en Lisboa desde el último partido de la fase Liga. Pero lo que se vio en los primeros minutos fue inesperado: un Madrid frío como el hielo, lento, desajustado en la presión y torpe en el repliegue.

En cambio, el Benfica, sin el castigado Prestianni y con Mourinho oculto en el estadio, mostró las garras del águila, mordiendo en la presión y buscando, y encontrando, la ventaja a la espalda de los laterales blancos. Por ahí, tras un par de avisos que detuvo Courtois, llegó el gol de Rafa Silva. Centro desde la diestra, rechace de Asencio a su propia portería, despeje milagroso del portero belga... y remate a puerta vacía del portugués. Minuto 13 y eliminatoria empatada. Y pitada al equipo desde la grada. Justa.
Una afortunada rápida reacción
Por fortuna para los blancos, los lusos cometieron un error poco después del saque de centro. Y lo pagaron caro. El balón le llegó a Valverde, que esperó la llegada de Tchouaméni, y el francés puso un pase a la red, a lo Kroos, con potencia y colocación. Imparable.
Parecía que con ese gol, los de Arbeloa impondrían su dominio. Lejos de la realidad. De nuevo ganando la espalda, ahora de Alexander-Arnold, Schjelderup dio un pase de la muerte... que murió sin que ningún compañero lo rematara en el área pequeña. Qué ocasión.
El Benfica estaba mejor colocado, más cómodo. Pero no tenía la pólvora de un Madrid que llegaba menos pero al que le anularon un gol de Güler por un milimétrico fuera de juego de Gonzalo. Se quedó el turco con las ganas de festejar su 21º cumpleaños con un gol.

Cortouis, Tchouaméni y el larguero
Tras la decepción, regresó la angustia con un trallazo de Richard Ríos que salvó Courtois con una agilidad impropia de un tipo de dos metros. Entre él y Tchouaméni arreglaron muchos de los defectos de los suyos. Y al descanso se llegó con otro disparo de Güler y un córner que sirvió para constatar que Otamendi y Vini no se irán de juega juntos.
Se esperaba más fuego en la segunda mitad con la eliminatoria abierta. Quien pudo encender la mecha fue Valverde, mas golpeó al aire un sensacional pase de Alexander-Arnold. El propio Trent rozó el tanto con un disparo raso en el área tras varios minutos de asedio.
El Benfica parecía agotado. Parecía. Se animaron con una pérdida de Vinícius y un remate al larguero, previo toque en Asencio, de Rafa Silva. Y desde ahí, empujaron de nuevo con la habilidad de Schjelderup.
Asencio, con collarín y en camilla
El ambiente, sin embargo, se enfrió tras un golpe de Asencio con Camavinga. Se paró más de cinco minutos el partido y el central salió en camilla y con collarín. Preocupante.
Tras reanudarse, Araujo cometió un error, Valverde habilitó al espacio a Vinícius... y el carioca volvió a bailar con el 2-1 en la buchaca.
Aún sacaron fuerzas los benfiquistas para generar otra clara ocasión con un taconazo de Rafa Silva que Carreras sacó casi en boca de gol. Ahí sí que ya el Madrid, con la entrada de Palacios y de Thiago Pitarch, durmió el partido para sellar su pase a octavos de final de la Champions. El City o el Sporting de Lisboa será su rival.

Jugador Flashscore del partido: Tchouaméni (Real Madrid).
