Centro de datos del Benfica-Real Madrid
Con el recuerdo aún fresco de lo sucedido en su última y trágica visita a Da Luz, Arbeloa confió en los que golearon a la Real Sociedad y en Mbappé, aún renqueante. Era un partido para el francés. Y lo probó, después de la fulgurante salida de las Águilas, firmando el primer remate del partido. Detuvo en dos tiempos Trubin, héroe benfiquista. Sirvió, al menos, para que el Madrid se hiciera con la bola, calmando con la posesión a la fiera portuguesa.

No estaban nada conformes con ese ritmo cansino ni Aursnes ni Dedic, que intentaron sorprender de lejos a Courtois. Como Güler a Trubin. Fue poco antes de que Alexander-Arnold encontrara a Vinícius en el área. El brasileño remató a la media vuelta, a pocos centímetros del poste, en la mejor ocasión hasta ese momento. Mas el rival también tenía veneno cada vez que podía correr en transición o le dejaban un par de metros en la frontal. Aursnes fue quien lo intentó de nuevo, pero se encontró con un paradón de época de Courtois. Inmenso el belga, tirando de velocidad de reacción y agilidad.
Esa llegada inquietó un tanto al Madrid, que se empezó a precipitar en la salida de balón, con demasiados pelotazos a ninguna parte. Hubo que esperar a la recta final de ese primer tiempo cuando los blancos -de azul-, interpretaron por fin cómo eliminar obstáculos y aproximarse con fuego real a Trubin. El ucraniano, sin embargo, estuvo de dulce evitando que Mbappé y Güler pudieran cantar gol. Así que con las gafas en el marcador se llegó al descanso.
Vinícius, en estado puro y acusación de racista a Prestianni
Corrigió Mourinho tácticamente a los suyos, pero a la primera que el Madrid pudo correr, Vinícius marcó un gol antológico. Un golazo descomunal. Merecedor de una gran celebración.
Y sin embargo, se lió la mundial. A los jugadores lusos no les gustó la celebración y se fueron a por el brasileño, que acabó, a saber por qué, con una tarjeta amarilla. Poco después, tras encararse con Prestianni, que se había escondido la cara tras su camiseta, Vini avisó al árbitro de un presunto insulto racista del argentino. El encuentro estuvo parado 10 minutos. No había pruebas, y al madridista tuvieron que convencerle para volver al terreno de juego.
Cuando se reanudó, con Otamendi buscando broncas por doquier, el Benfica se adaptó mejor al 'barro'. Por suerte para el Madrid, Tchouaméni se puso a barrer todos los balones que pasaban por su zona. Gran actuación del francés.
Le quedaba a Mourinho, que fue expulsado por pedir la segunda amarilla a Vini, la bala de los cambios. La entrada de Lopes Cabral y Lukébakio mejoró al Benfica, pero Rüdiger y Courtois solventaron bien las acometidas de las Águilas. Lo más peligroso llegó con un golpe franco de Cabral que se envenenó tras tocar la barrera. Aguantó el Madrid, incluso el lanzamiento de objetos desde la grada, y el marcador ya no se movió más.
Los de Arbeloa se tomaron así la revancha de lo sucedido en el último partido de la fase Liga y acudirán al Bernabéu con la valiosa ventaja del trabajado y costoso 0-1 en Lisboa.

Jugador Flashscore del partido: Tchouaméni (Real Madrid).
