Centro de datos del Real Madrid-Barcelona
El Estadio Di Stéfano acogió el choque más esperado de los cuartos de final de la Copa de la Reina: nada menos que El Clásico.
Ambos equipos llegaban tras victorias en la Liga F, siendo primero y segundo clasificados, separados por 10 puntos.
Alexia golpea, pero Misa sostiene
A diferencia de lo esperado, fue el Real Madrid quien comenzó asustando al Barça. Athenea perdonó por su indecisión.
Cuando el cuadro visitante se recompuso y tomó el control del partido, sufrió la baja de Aleixandri, que tuvo que retirarse en camilla al cuarto de hora.
Solo cinco minutos después llegaron buenas noticias para el Barça. A la salida de un córner, Alexia entró sola y remató al fondo de las mallas, estrenando el marcador.
La ventaja pudo ser mayor cuando Vicky estrelló el balón en el poste y el rechace cayó en el área culé. Misa se repuso en tiempo récord para evitar el segundo.
Los nueve minutos de descuento provocados por las revisiones del VAR dieron lugar a un tanto de Athenea, que superó a Cata Coll, adelantada, pero la línea levantó la bandera por fuera de juego y las de Quesada perdieron la sonrisa.
El Barça perdonó y el resultado final se quedó corto ante un Madrid que demostró su potencial para un segundo tiempo que se preveía muy apretado.
Se abre el bote de ketchup
Misa salió inspirada de los vestuarios. A Pajor la volvió loca en los primeros instantes de la segunda mitad. La polaca vio cómo dos disparos espectaculares, sacados de la manga, eran despejados por la meta madridista.
Pero no hay dos sin tres. Pajor, siempre con el instinto asesino activado, probó de nuevo desde lejos. Esta vez, la guardameta internacional con España no pudo controlar el disparo y el balón se le escapó de las manos hacia la portería.
El conjunto blanco empezó a desanimarse, y todo se agravó en el minuto 73, cuando Salma Paralluelo aprovechó el pase de la muerte de Claudia Pina para marcar el 0-3.
La sangría era evidente y, con el Real Madrid volcado, los cuchillos barcelonistas siguieron a lo suyo. Esta vez fue Salma quien asistió a Pajor, que abrió el bote de ketchup, completó su doblete y se convirtió en imparable.
El Barça, sabiéndose ganador, levantó el pie del acelerador y cedió algunos metros. La apatía madridista no permitió a las locales brindarle más ocasiones a su público.
Las de Romeu avanzaron, de nuevo, a las semifinales de la Copa de la Reina.

Jugadora Flashscore del partido: Patri Guijarro (Barcelona).
