Hansi Flick ha demostrado varios puntos en su etapa como entrenador Barcelona: la primera, su sistema de juego. El Barça es incansable en ataque, en presión y en posicionamiento. Los blaugranas no renuncian a sus ideales y se han convertido en uno de los planteles con mejor estructura en Europa.
La segunda, la protección de sus jugadores. Ha salido en defensa de los suyos en varias oportunidades. Cuando se cuestionó a Raphinha, ahí llegó, en primera línea, a proteger al brasileño. Después de la salida en falso de Lamine Yamal antes del Clásico del Bernabéu protegió al canterano. Cuando Lewandowski falló y se ausentó durante los primeros meses de competición respaldó al polaco.
Partido destacable
Con Ronald Araújo la historia es similar. El charrúa se fue a Israel a desconectarse al verse afligido de su salud mental. Desde el PSG, Inter o Chelsea, salía en las fotos de la derrota culé. Se dejaba un error grave o no cerraba bien su línea en los partidos importantes.
Pues el charrúa ha tenido su revancha y la ha aprovechado. El gol y un buen rendimiento frente al Albacete del uruguayo le ofrecen a Flick soluciones, además de la llegada en condición de préstamo de Joao Cancelo.
