Centro de datos del Granada-Rayo Vallecano
Tras digerir el carbón que dejaron los Reyes en Los Cármenes por su pésima temporada en Segunda, el Granada salió dispuesto a portarse bien ante el Rayo para ofrecerle un buen regalo a los pocos aficionados que regatearon el frío y se asomaron al estadio. Su puesta en escena fue tan buena que a los ocho minutos ya estaba celebrando el gol de Pablo Sáenz, más ávido que los pasivos defensores vallecanos, que habían permitido el remate de Rodelas y el posterior rechace goleador del capitán nazarí. Y esa no había sido la primera gran ocasión, pues Dani Cárdenas, portero titular de los franjirrojos en la Copa, ya había evitado el 1-0 al inicio del choque a tiro a bocajarro de Bouldini.
Le tuvo que sentar a puro amargor a Iñigo Pérez el que sus pupilos sólo reaccionaran cuando se vieron con el marcador en contra. Aunque hablar de reacción sólo por tener la posesión (un 62 %) es mucho decir. Pocas ideas, malas decisiones y facilidades, pues, para un Granada que se bastaba y sobraba con su buena colocación para proteger a su último guardián, Astralaga. El meta apenas tuvo que intervenir en un saque de esquina muy cerrado ya en las postrimerías de la primera parte.

La fortuna se pone la franja
La impotencia rayista les llevó con suma preocupación al descanso. Pero a los tres minutos de la reanudación les sonrió la fortuna. En el enésimo córner del partido, por fin el Rayo sacó fruto. Álvaro García, zurdo cerrado, le pegó con la diestra en la frontal, rebotando en Williams y cambiando la trayectoria lo justo para que Astralaga no pudiera salvar el gol en propia puerta.
El 1-1 encorajinó a los granadinistas, si bien Cárdenas evitó la ventaja local atrapando el tiro de Naasei. De inmediato llegó la réplica de Álvaro García, bien neutralizada por el meta. El partido, lento antes del ecuador, había cambiado para beneficio de los espectadores: más vivo, con más llegadas y acciones ofensivas. Aun así, fue de nuevo de córner cuando los rayistas pudieron haberse puesto por delante, pero la prolongación en el primer palo de Carlos Martín se topó con el larguero.
Em todo caso, el dominio era absoluto de los madrileños. Los de Pacheta apenas se sacudieron la presión con un mal testarazo de Pascual en una buena contra. Y a un cuarto de hora del final, Pedro Díaz sacó un latigazo que se comió Astralaga en un imperdonable fallo para convertirse en el temido 1-2.
A pesar del golpe moral, hubo capacidad de reacción del Granada. Pablo Sáenz llegó a plantarse en el mano a mano con Cárdenas, pero de nuevo el rayista ganó el duelo y despejó a córner. Y el golpe final llegó ya en el tiempo añadido con otro gol en propia meta, este de Flores, en su intento de evitar lo que iba a ser una diana clara de Ratiu.

Jugador Flashscore del partido: Álvaro García (Rayo Vallecano).
