Centro de datos del Real Sociedad-Rayo Vallecano
Kubismo: dícese del movimiento futbolístico por el que un jugador japonés de nombre Take arma el taco contra cualquiera que ose disputarle un balón. Encomendarse a él te permite obtener una considerable ventaja sobre tus rivales. Y eso hizo la Real Sociedad en su duelo copero ante el Rayo. Hubo más protagonistas, pero ninguno como él.
En el primer minuto ya había avisado de su conexión especial con Oyarzabal. En el ecuador de la primera mitad, se la lió a Balliu y regaló una asistencia que el capitán empujó a la red para firmar el 1-0. Cada vez que recibía, ya fuera por la izquierda o por la derecha, provocaba el pánico en los laterales franjirrojos. Y los txuri-urdin, claro, aprovechaban para dominar a placer. Con su presión asfixiante impedían que el Rayo se acercara a Remiro. Sólo una vez se escaparon de la vigilancia, pero Trejo abusó de generoso y Pedro Díaz no pudo rematar con peligro.
El resto fueron continuas aproximaciones al área visitante de un Cárdenas que mostró su agilidad ante un venenoso disparo de Aramburu. Pero para veneno, el que inyectó en un zurdazo a 25 metros de la portería Olasagasti para marcar el 2-0. Qué disparo con el empeine, qué golazo. Se las prometía muy felices el cuadro de Imanol Alguacil porque el descanso ya se veía cerca, pero en la última acción, en el 45+6, Zubeldia trabó a Trejo en su intento de despeje. El central no lo vio venir y el penalti lo transformó en el 2-1 el propio argentino.
Sin que le afectara esa diana rayista, la Real salió a sentenciar cuanto antes. La idea era desgastar al enemigo con posesiones largas, obligarle a correr detrás del balón y sólo acelerar cuando la jugada estuviera clara. O eso o cuando la tuviera Kubo. El zurdo, librándose de agarrones, empujones, cargas y zancadillas, se negó a tirarse, el árbitro dejó seguir, y la acción continuó con un pase a Oyarzabal y un centro de éste que remató Barrene en el segundo palo. Una pena, por la belleza de la acción y por la limpieza y deportividad de Kubo, que el gol fuese anulado por fuera de juego milimétrico del 10.

Expulsión y gol
A la Real, en todo caso, no le influyó. Siguió su plan y le salió de maravilla. Tuvo ayuda también de Espino. El Pacha llegó muy tarde y barrió a Oyarzabal. Segunda amarilla y a la calle. La falta, en zona de tres cuartos, cerca de la banda, la sacó Sergio Gómez en dirección a portería. Nadie remató, nadie rechazó... y la pelota entró en la portería para, ahora sí, subir el 3-1 y sentenciar la eliminatoria. Y eso que quedaban aún más de 10 minutos. En ningún momento se le vio a los vallecanos capacidad para inquietar la victoria realista.

Jugador Flashscore del partido: Take Kubo (Real Sociedad).
