Vestida de blanco, la Roma recibió a un Torino que tampoco lució su tradicional granate. Sobre el césped del Olímpico, en este duelo de octavos de final de la Coppa Italia, los piamonteses mostraron más energía desde el inicio, aunque la primera gran ocasión la tuvo Pisilli, pero Paleari estuvo muy atento tras apenas un par de minutos.
Alrededor de la mitad de la primera parte, el Torino se adelantó: Adams, asistido por Vlasic, disparó desde la frontal y, tras un desvío, batió a Svilar. La Roma reaccionó lanzándose al ataque y generó varias ocasiones, especialmente con El Shaarawy y Pisilli, pero Paleari estuvo siempre seguro y la ofensiva romanista resultó poco efectiva.

Intercambio de golpes
En la segunda parte, la Roma salió con más decisión y encontró rápidamente el empate gracias a Hermoso, recién ingresado, que superó a un defensor y a Paleari. El gol dio confianza a los giallorossi, pero los granata no se descompusieron y siguieron jugando con solidez. Poco después, volvieron a ponerse por delante con otro tanto de Adams, que definió una jugada elaborada por la derecha, aprovechando también una salida tardía de Svilar.
Tras el 2-1, la Roma bajó el ritmo y le costó generar una reacción efectiva pese a los cambios. Lo intentó sobre todo con acciones individuales de Dybala y Koné, que entraron para aportar ese plus tan esperado. Paleari destacó con una parada decisiva ante la Joya, asistido por Koné, y dejó al Olímpico en silencio.
Quien levantó el ánimo de la afición romanista fue el joven de la generación 2009, Arena, que apenas un minuto después de entrar marcó de cabeza el 2-2 tras un centro desde la izquierda de Wesley. El delantero de la Primavera estuvo muy inspirado y poco después rozó el doblete tras un centro de Çelik.
Y se cumplió la ley no escrita del fútbol: un contragolpe del Torino terminó en un córner y, tras un rechace poco convincente de Svilar, Ilkhan sorprendió a todos para decidir el choque.
La indecisión final en defensa de una Roma demasiado irregular fue determinante para los giallorossi, que en los últimos minutos vieron a Arena intentarlo de nuevo, aunque sin suerte. El joven de 16 años escribió una página de historia, pero el final no fue feliz ni para él ni para su Roma.

Jugador Flashscor del partido: Ché Adams (Torino).
