Centro de datos del Celta-Paok
Es peligroso jugar con el marcador y el reloj a tu favor en Europa. A pesar del 1-2 conseguido en Salónica, al Celta aún le quedaba trabajo por hacer. Intentó hacerlo con un ritmo cansino, sin una pizca de riesgo, obligando al rival a que le buscara con una presión alta que dejara espacios a sus espaldas.

Pero el Paok no cayó en la trampa. Confiaron más en el balón parado que en sus jugadas colectivas. A fin de cuentas, sólo les separaba un gol para empatar la eliminatoria. Con el poderío aéreo de Michailidis y Giakoumakis, cualquier error se podía pagar caro. Y ganaron tres balones por arriba peligrosos, aunque sin encontrar portería.
Tampoco la encontraban los de Giráldez. Salvo cuando Aspas aparecía entre líneas, nada sucedía en el área griega. La mejor ocasión, una dejada del capitán a Vecino que acabó con un remate del uruguayo cercano al palo. Poco más. De ahí el 0-0 con el que se llegó al descanso.

El gol de la tranquilidad
Poco cambió tras la reanudación. El control de juego, pausado, era céltico, Borja Iglesias avisó concluyendo un contragolpe y el Paok seguía lejos de la puerta de Radu. En algún momento deberían los helenos lanzarse a igualar la eliminatoria... Pero mientras lo pensaban, se asociaron Carreira, Borja y Swedberg para que el sueco anotara el 1-0.
Fue el fin de los visitantes. Aún quedaba media hora por delante, pero verse ya dos goles abajo en el global y sin la calidad suficiente como plantar batalla, los vigueses vivieron muy cómodos el resto del choque, mientras que Balaídos celebraba el triunfo y el pase a los octavos de final de la Europa League. Ahí sí que encontrarán un rival más peligroso que este endeble Paok.

Jugador Flashscore del partido: Williot Swedberg (Celta).
