Un encuentro más que especial para David Gordo (56), seleccionador de la Rojita, pues dirigirá a sus jóvenes pupilos en la que es su casa. "Siempre es una satisfacción enorme jugar ahí. Soy alcalaíno y ejerzo y presumo de ello. Me da muchísima alegría poder jugar en Alcalá y poder compartir esta experiencia de la selección sub-21, que para mi está siendo un sueño, con mi familia. Es algo inexplicable".
Será ante un rival, Kosovo, sin mucho nombre, pero con buenos mimbres, según el propio entrenador español. "Los futbolistas pueden pensar que nos vamos a enfrentar a un partido sencillo y nada más lejos de la realidad. Tenemos un trabajo de mentalización y de hacerles ver la importancia del partido para conseguir tres puntos vitales en la clasificación".

Porque para David Gordo, los kosovares tienen "muy buenos jugadores, los conceptos de juego muy claros, muy fieles a ellos, defienden muy bien con muchos jugadores… Y son muy rápidos en las transiciones, tendremos que hacer las cosas muy bien. A ellos, al haber perdido el último partido, se les han reducido mucho las opciones de clasificarse y tienen que ganar. Vamos a tener un partido duro", ha advertido.
Claro que con el 0-7 a Chipre, habrá que ver si esas consideraciones han calado en sus futbolistas. Él insiste en que hay que estar preparados para dejar casi sellada la clasificación. "Queremos conseguir tres puntos que nos acerquen al objetivo de la clasificación para el Europeo".
Si ganan, España sub-21 habrá sumado 21 puntos de los 21 jugados.
