No se puede decir que no lo ha intentado y que no aprovechó la oportunidad cuando se le dio. Hace dos temporadas, cuando Marc Bernal irrumpió en el primer equipo como el 'nuevo Busquets', se rompió la rodilla. Un año en el dique seco que sirvió a otro Marc, Casadó, para hacerse con su sitio en el pivote defensivo aun siendo más un interior que un hombre de contención.
Pero tan bien lo hizo que incluso se ganó la llamada de Luis de la Fuente para debutar con la selección española absoluta. Sin embargo, la siguiente campaña, la 25/26, el de Sant Pere de Vilamajor ya vio reducidos sus minutos de juegos y su presencia fue cada vez más esporádica. Entonces se le abrió la puerta de salida, con equipos como el Atlético de Madrid seriamente interesados en él, mas él no quiso traspasarla y se quedó en Can Barça.

Meses después, su situación ha cambiado... a peor. Aunque el City ha rechazado la primera oferta azulgrana, todos en el club dan por hecho que Rodri terminará vistiendo de azulgrana. Y eso deja a Casadó sin opción alguna.
Desde Arabia Saudí pujó fuerte el Al Hilal, pero el Barcelona quiere sacar una buena tajada económica y no ha querido rebajar, al menos hasta ahora, los 40 millones de euros en los que lo ha tasado. Todo hace indicar que finalmente bajará algo sus exigencias. De momento, para evitar lesiones, Casadó no ha viajado a Italia con sus compañeros y aguarda en la Ciudad Condal la llamada que le haga recoger sus cosas del vestuario del Camp Nou.
