Llegado en la tarde del lunes ante una gran expectación, Rodri no dudó en salir a la terminal del aeropuerto de El Prat para ofrecer sus primeras palabras como barcelonista, aun sin ser oficial su fichaje.
Luego se marchó a cenar con la plana mayor deportiva del club y a descansar para, por la mañana y junto a Joao Cancelo, realizar el habitual reconocimiento médico y evitar sorpresas de última hora. Especial vigilancia se ha dado a esa rodilla que se rompió poco después de ser coronado como Balón de Oro.
Después, a los despachos a dejar todo el papeleo listo, firmar su contrato y esperar al anuncio oficial para comenzar a preparar su nueva etapa como barcelonista.
Obviamente, sin haber entrenado un solo día, y habiéndose sometido a una pequeña cirugía tras el Mundial, no está en condiciones de vestirse de corto. Pero será uno de los protagonistas de la 'Fiesta del Gamper' este miércoles. Y al aficionado culé ya lo tiene en el bolsillo sin haber tocado un solo balón: con el hecho de haber rechazado al Real Madrid para unirse al Barça ya está todo dicho.
