El pasado 18 de abril, el conjunto donostiarra alzaba el título de la Copa tras derrotar al Atlético de Madrid en una disputada final. Teniendo en cuenta de dónde venía la Real, con un principio de temporada nada halagüeño a las órdenes de Sergio Francisco, fue casi un milagro que hubiera conseguido semejante éxito.
La clave, sin duda alguna, fue la llegada de Pellegrino Matarazzo, un entrenador estadounidense de origen italiano desconocido en el fútbol español. Cambió la mentalidad de la plantilla, sacó lo mejor de los jugadores y consiguió que la Real Sociedad volviera a ganar tras muchos años de sequía.
Ahora se ha llevado el premio el técnico con la renovación de su contrato un año más, hasta 2028. Una muestra de confianza de la directiva txuri-urdin y un refuerzo apenas unos días después de haber iniciado la pretemporada de un curso apasionante en el que los de San Sebastián volverán a competir en Europa.
