Centro de datos del Valencia-Elche
Es demoledor, casi insoportable, vivir tus peores momentos sin el apoyo de los tuyos. En el fútbol, también. Cierto que el Valencia no se ha ganado el favor de sus aficionados, pero es que éstos, 44.949 en el encuentro, más allá de Lim y de su gestión, están hartos de coquetear con el descenso. A Corberán y a los jugadores los recibieron de uñas, con bronca cuando sonaban por megafonía sus nombres. Dolidos en su orgullo, los che salieron al campo con una intensidad efectiva, dispuestos a cambiar los pitos por aplausos en el derbi.
Esa idea, a sabiendas de que el Elche querría la pelota, pero no tiene en defensa la suficiente calidad para jugar así, le dio sus frutos. Se hincharon a robar balones y a acumular ocasiones a cada cual más clara. Luis Rioja fue el primero en disfrutar de algunas -tuvo hasta tres-, pero todo lo que hacía bien conduciendo en carrera, lo estropeaba rematando. Tampoco pudo Foulquier, recién entrado por el lesionado Thierry Correia, rematar dos buenos centros.

Cómo se puede fallar eso
El Elche intentaba no descomponerse con tantas llegadas, pero Febas estaba bien vigilado por Ugrinic y Pepelu, casi un marcaje al hombre, y eso hacía que el Valencia siguiera montando contragolpes. La oportunidad más clara la tuvo André Almeida, pero el portugués, con todo a favor, envió el balón arriba. Y si no fallaban en el disparo, aparecía Dituro, como hizo con un buen latigazo de Beltrán desde la frontal. Para colmo de males, Dimitrievski, que volvía un año después a jugar en Liga por la lesión de Agirrezabala, se quejó de su abductor. Saltaron todas las alarmas, pero continuó jugando.
Parecía increíble que el descanso llegara sin goles locales. Y más sorprendente hubiera sido que los ilicitanos se fueran por delante. Pero casi lo consiguieron en dos ocasiones de Germán Valera y de Álvaro Rodríguez que salvó providencial Copete.

Ay, la rodilla de Bigas
El guion no cambió en absoluto tras la reanudación. Pepelu avisó de nuevo con un misil que no pilló portería de milagro y el dominio siguió siendo che. Sin embargo, todo se congeló cuando Bigas, en su intento de frenar a Beltrán, se lesionó la rodilla derecha. Salió el central franjiverde llorando en camilla. Pasaron unos minutos todos en shock hasta que Corberán llamó a filas a Umar Sadiq, el nuevo fichaje que ha vuelto al Valencia. Recibió la ovación del público y de nuevo los del murciélago despleagaron sus alas para volcarse en ataque.
De héroe a villano
Eder Sarabia también movió su banquillo. Entraron Adrià Pedrosa y Diangana, y su impacto fue inmediato: una recuperación del lateral en medio campo, un pase vertical a Diangana y un disparo a media altura imposible para Dimitrievski. 0-1 y Mestalla explotando de nuevo contra el palco, contra el banquillo y contra todo lo que se moviera.
En el fútbol, sin embargo, todo puede cambiar en cuestión de minutos. 10 después de haber marcado, Diangana pecó de inocente en el área dejando una mano paseando... Un penalti claro que transformó Pepelu en el minuto 86 para colocar el 1-1.
De inmediato, pura adrenalina y corazón, el Valencia pudo hasta ganar. Dituro sacó una gran mano para negarle el gol a Ramazani. Foulquier sacó un centro cerrado que sacó Chust en boca de gol. Y así siguió en la prolongación, con unos atacando y otros defendiéndose, mas sin que el marcador se volviera a mover. Un empate que deja satisfechos al Elche y muy tocados a Corberán y a sus pupilos.

Jugador Flashscore del partido: Pepelu (Valencia).
