El ataque brutal y furibundo del Atlético de Madrid al Barcelona

Julián Álvarez, en medio de la disputa entre el Atlético y el Barça
Julián Álvarez, en medio de la disputa entre el Atlético y el BarçaREUTERS/Isabel Infantes

El velado interés del Barcelona por Julián Álvarez ha hecho estallar definitivamente al Atlético de Madrid. El club colchonero, primero, se lo ha tomado con humor, pero luego se ha venido arriba y ha atacado de manera furibunda al Barça citando el caso Negreira y acusándoles de faltas de respeto y de mentir.

El triángulo que ha formado el Barça con Julián Álvarez y con el Atlético de Madrid va camino de tragarse más sapos y culebras que el de las Bermudas. Está tan removida el agua que se mueve entre el Metropolitano y el Camp Nou que el tsunami puede ser de considerables dimensiones. 

Primero ha sido la supuesta oferta de 100 millones de euros por el delantero argentino, algo desmentido por el club colchonero y cuya respuesta ha estado llena de sentido de humor, ofreciendo –con el habitual 'Here we go' del experto en fichajes Fabrizio Romano– por fichar a Lamine Yamal entradas, pipas y hasta una suscripción al diario ABC –indirecta clara a Florentino Pérez–. Y luego ha seguido con otra supuesta oferta por Pedri y el 'anuncio' de la cesión de Raphinha al Atleti a cambio de prestar a Tom Ford y Smith sin opción de compra. 

Incluso después también han lanzado una última broma, negando haber hecho una oferta a Deco para que se una al equipo de ojeadores del mercado brasileño. 

Pero ese sentido del humor ha desaparecido minutos después por completo para pasar al ataque de manera clara y rotunda, acusando al Barça de desestabilizarse, de realizar filtraciones, faltas de respeto y un recuerdo para ese caso Negreira que aún sigue coleando y por el que el Barcelona está investigado por haber pagado millones de euros durante años al que fuera vicepresidente del CTA cuando ejercía ese cargo. 

El mensaje de la entidad rojiblanca no tiene desperdicio. "No, el Atlético de Madrid nunca haría algo así. Sin embargo, en los últimos meses venimos sufriendo una campaña de acoso y derribo sobre uno de nuestros jugadores. Filtraciones interesadas, 'fake news', faltas continuas de respeto, la versión culé de la maquinaria inventando historietas, llamadas antes de enfrentamientos directos... Pero claro, a nosotros tampoco se nos ocurriría tener a sueldo al vicepresidente de los árbitros o recurrir a favores políticos para inscribir a jugadores. RESPETO y VALORES".