La tinta de los libros de historia del Atlético de Madrid aún está fresca. En una época donde todo parece inventado, la creatividad escasea y la nostalgia se vende como novedad, el club rojiblanco vive un presente que por sí mismo vale oro. Quizá hay quien aún no es consciente o lo toma por rutina, pero habrá un futuro donde se hablará del hoy con un "¿te acuerdas de...?". Y a esa frase la seguirán, al menos, cuatro nombres emblemáticos: Diego Pablo Simeone, Koke Resurrección, Antoine Griezmann y Jan Oblak.
Cada uno de ellos es un pilar para entender qué es, qué significa y cuál es la grandeza 'colchonera'. En este orden, hablamos del entrenador con más partidos dirigidos, el futbolista que más encuentros ha disputado, el máximo goleador y el portero qué más veces ha acabado imbatido en toda la historia del Atleti. Y todos ellos aún conviven y siguen teniendo su recorrido en el Estadio Metropolitano. Sin ir más lejos, el pasado domingo coincidirían tres de los cuatro sobre el campo frente al Getafe. Solo faltó Oblak, lesionado.
Claro está que la base de todo es el Cholo. Criticado muchas veces, unas con más razón que otras. Cuántas veces se vaticinó su fin de ciclo. Debutó el 7 de enero de 2012 en La Rosaleda de Málaga con un 0-0. Casi 14 años después ha dirigido al Atlético en 757 ocasiones, superando tiempo ha a una leyenda rojiblanca y del fútbol español como Luis Aragonés con 612. También a Ricardo Zamora (206) o Radomir Antic (189).
Simeone se erigió desde el minuto uno en el representante de los atléticos, en un hombre para todo. Tapó las vergüenzas del palco con un equipo ultracompetitivo que con sus vaivenes ha estado desde 2013 de forma ininterrumpida en Champions League. El asentamiento económico de un club que se desangraba. Del 'pupas' a la élite europea, a dos finales de Liga de Campeones, por más que sean una espina clavada en lo más hondo. A dos Ligas, una Copa del Rey, una Supercopa de España, dos Europa League y dos Supercopas de Europa. 449 victorias (59.31%), 166 empates (21.93%) y 142 derrotas (18.76%) es su balance junto a 1.290 goles a favor (1.7) y 636 en contra (0.84).
700 veces Koke
Bajo su mandato llegaron casi todos los demás. Koke, su 'mini-yo' sobre el campo, ya llevaba dos años y medio defendiendo el escudo del Atlético de Madrid desde que debutara el 19 de septiembre del 2009, en una derrota por 5-2 contra el Barça de Guardiola. Se estrenó siendo un tipo más fino y técnico con balón, pero con Simeone evolucionó a capitán general. A ser el gran ejemplo del esfuerzo no se negocia, un futbolista versátil e incombustible. El motor.
Jorge Resurrección Merodio cumplía el pasado domingo su septingentésimo partido, pero hace ya tres años que se convirtió en el futbolista con más partidos en toda la historia del Atlético. El 1 de octubre de 2022, en la victoria 'colchonera' por 0-2 sobre el Sevilla, Koke superó al legendario Adelardo (550). Por detrás viene Jan Oblak con 511 y el esloveno no acaba contrato hasta 2028, dentro de dos temporadas y media más, por lo que salvo sorpresa o desgracia acabará habiendo dos jugadores de esta plantilla en el 'top'.
Oblak, el 'Zamora' de 'Zamoras'
Y en el caso de Oblak, pocos habrían apostado por ello cuando llegó en 2014, después de la primera Liga. Parecía que el portero generacional sería Thibaut Courtois, pero el Chelsea llamó a filas al belga, que ahora ve a sus excompañeros desde la calle del frente... y como persona 'non grata'. Qué difíciles fueron los inicios del guardameta, que entonces apenas había demostrado cosas en el Benfica y llegó hecho un flan. La lesión de Miguel Ángel Moyá le abrió las puertas y entre Simeone y una defensa pata negra convirtieron al de Skofja Loka en uno de los mejores porteros de toda la historia del fútbol español.
Oblak recogía este lunes el sexto Trofeo Zamora de su carrera, una cifra récord, superando los cinco de Antoni Ramallets y Víctor Valdés. De esos 511 partidos disputados, el esloveno ha dejado la portería a cero en 229 ocasiones, casi la mitad. Un 44.8% de las veces, por ser más exactos. También superó hace muchísimo a Abel Resino, quien logró 117 vallas invictas en sus 303 encuentros entre 1983 y 1995.
Griezmann cierra heridas
Por último saltamos de una portería a la otra para dedicarle su capítulo a Antoine Griezmann. Si Simeone superaba a Luis Aragonés como el entrenador con más partidos, el galo adelantó al 'Sabio de Hortaleza' como el máximo goleador histórico del Atlético de Madrid. El '7' suma 201, por los 172 del campeón de Europa. Y esto, con un paréntesis de dos años en Barcelona cuando se encontraba en su mejor momento deportivo. Una mancha en el currículum de la que al menos ha sabido reponerse.
Porque también hubo quien juró y perjuró que Griezmann jamás sería bienvenido al Metropolitano, pero esto es fútbol, papá. Volvió otro jugador, eso sí, distinto al de su primera etapa. El primero era un extremo surgido de la cantera de la Real Sociedad con muchísima clase y llegada que poco a poco fue centrando su posición hasta ser un punta más para Simeone. El verso libre dentro de un equipo férreo y disciplinado. El goleador de la tranquilidad Múnich, el del doblete al Barça por la semifinal de 2016 o al Marsella por la Europa League. Hoy comprende y respeta su rol fuera de la titularidad, como un agitador de quilates.
Desde que aterrizó en 2014 junto a Jan Oblak, después de la Liga del Camp Nou, Antoine Griezmann solo se ha quedado sin hacer dobles dígitos de goles en el año de su vuelta del Barça. Curioso que no estuvo ni en el primer ni en el segundo título de Primera División de Simeone. En este último, más por irresponsabilidad suya. Pero ya lleva los mismos años en el Atleti que antes de irse: cinco y cinco. En su primera etapa marcaría 131 goles; en esta segunda, 70. Y tanto él como el meta, como Koke o Simeone, una vez superado a todos los demás, tienen la suerte de poder seguir mejorándose a sí mismos. Esa es la grandeza de este Atleti que hoy continúa escribiendo la historia de su vida.
