El FC Barcelona puede respirar tranquilo, pero como no le gustaría. Sus esfuerzos para que Marc-André Ter Stegen deje el club están llegando a su fin, aunque no en las condiciones que deseaba. El objetivo era que el alemán saliera definitivamente, pero por ahora solo lo hará en calidad de cedido.
El todavía capitán azulgrana se ha mantenido firme durante mucho tiempo en su intención de quedarse en Barcelona y luchar por un puesto en el XI, a pesar de la falta de apoyo del cuerpo técnico y de la directiva, que apostaron desde el principio por Joan García, que está completando una fabulosa temporada, e incluso por el veterano Wojciech Szczęsny.
Ter Stegen se marcha de Barcelona, pero no se va muy lejos, ya que jugará en otro club catalán: Girona. Los clubes han llegado a un acuerdo y el propio jugador, al principio reticente a marcharse a un equipo comon el Girona que lucha por evitar el descenso, ha dado su brazo a torcer pues está en riesgo no sólo si titularidad en el Mundial con su selección sino su presencia en el torneo.
Ahora sólo falta el intercambio de documentación, lo que debería ser rápido para que Ter Stegen pueda cuanto antes convencer a su nuevo entrenador, Míchel Sánchez, de que apuesta ya por él en lugar de Gazzaniga, habitual titular. Es curioso pero del Girona se marchará Livakovic, que no ha conseguido derrocar al meta argentino y también ha visto peligrar su puesto en Croacia.
El punto definitivo que convenció a Ter Stegen para abandonar Can Barça llegó en la Copa del Rey, cuando Hansi Flick lo dejó en el banquillo y volvió a darle la titularidad a Joan García. En la anterior eliminatoria sí había dado la opción de jugar a su compatriota, pero en una decisión de marketing, para demostrar que estaba recuperado de sus últimas lesiones.

