Varios aficionados del Valencia acudieron al aeropuerto de Manises para recriminar la actuación del equipo a gritos de “jugadores mercenarios”, “Corberán, dimisión” o “esa camiseta no la merecéis”.
Algunos de ellos lanzaron objetos al autobús del equipo, provocando la rotura de una de sus lunas.
El Valencia se ha lamentado por lo ocurrido y ha condenado los actos de sus propios aficionados:
"El Valencia CF desea expresar su comprensión ante la frustración de nuestra afición por los resultados recientes del equipo. Sin embargo, el Club lamenta profundamente el incidente ocurrido a la llegada del equipo al aeropuerto, donde se rompió una de las ventanas del autobús oficial. Este tipo de actos de violencia podrían haber causado daños personales a jugadores o miembros del cuerpo técnico. El Valencia CF condena firmemente cualquier forma de violencia".
