Entrevista | Antonio Núñez: “Subir del Castilla al Madrid es un cambio muy brusco”

Antonio Núñez ante Emerson, en un Juventus-Liverpool
Antonio Núñez ante Emerson, en un Juventus-LiverpoolPACO SERINELLI/AFP/Flashscore

Antonio Núñez (Madrid, 1979) fue jugador de Real Madrid, Liverpool, Celta, Murcia, Apollon Limassol, Huesca, Deportivo de La Coruña y Recreativo de Huelva. En una entrevista exclusiva con nuestro compañero David Pineros, de Flashscore Audios.

Pregunta: Lo primero de todo, preguntarle qué tal está, después de retirarse en el año 2018. Ya van a pasar ocho años de esa situación. Cuénteme un poco cómo es su vida ahora.

Respuesta: Pues sí, ya son unos cuantos años desde que me retiré, que la verdad me parece increíble que hayan pasado tantos, porque los recuerdos los tengo de ayer. Y llevo una vida diferente a lo que es el día a día del futbolista, que al final es por una parte muy repetitivo, que siempre es un poco lo mismo durante muchos años y algo a lo que ya te acostumbras y que de repente cambia.

De repente te ves con tiempo para hacer muchas otras cosas, eso es una parte positiva. Y luego, ya no estás entrenando todos los días, a nivel físico lo notas, te falta un poco esa actividad y lo que es el fútbol, entrenamiento diario. Pero ya te digo que tiene otras cosas que se pueden aprovechar y disfrutar.

P: En el Madrid aterriza en la época de los Galácticos, donde pese a la gran competencia que tiene, son 15 partidos los que juega y marca un gol. ¿Qué enseña su paso formativo por el Real Madrid, pero también ese año rodeado de tantos jugadores de clase mundial y en un proyecto que realmente nunca llegó como tal a cuajar?

R: En aquel momento fue un cambio muy grande, un cambio muy brusco. En el Castilla, lógicamente, aunque estás con compañeros que son muy buenos y que en un futuro la gran mayoría van a ser jugadores de Primera División, incluso de más equipos, en ese momento no deja de ser Segunda B donde estás compitiendo.

Todos éramos chavales de 20, 21, 22 años y das un salto muy grande a, de repente ,estar compartiendo vestuario y entrenamiento todos los días con Zidane, con Ronaldo, con Beckham, Raúl y compañía. Entonces es un cambio al que cuesta adaptarse, ya que es muy distinto, pero en donde aprendes también a marchas forzadas. No te queda otra que ir adaptándote a la competición, a la Primera División, a lo que es ese nivel que tienen estos jugadores, que eran los mejores del mundo realmente.

Y aprendes sin darte cuenta, ¿no? Aprendes de verles, aprendes de intentar adaptarte a su ritmo, aprendes de la nueva categoría que es para ti Primera. O sea, que es un año en el que a lo mejor no participas mucho en los partidos, porque al final, pues eres uno de los chavales que has subido y de los que va a tener pocos minutos, pero sí que en ese año te formas mucho.

P: Cuando hablamos de esa temporada en el Liverpool hay que hablar de la conquista de la Champions. ¿Cómo fue yendo ronda a ronda? Usted juega 90 minutos en un partido en la última jornada de la fase de grupos donde se clasifican y también la vuelta de octavos y tiene protagonismo en cuartos de final ante la Juventus en cuartos de final. Asimismo, tiene minutos residuales en la vuelta de las semis contra el Chelsea.  ¿Cómo vivió todo, ya que no eran a priori favoritos?

R: No, desde luego que no éramos el equipo favorito, ni de lejos. Estaríamos en la cola, probablemente, de favoritos. Es verdad que el Liverpool llevaba por entonces muchos años sin ganar la Copa de Europa. Era un equipo que históricamente había ganado varias y, por lo tanto, había sido un equipo grande en Europa y quería volver a serlo. Porque, eso sí, fue una sensación que notamos mucho cuando llegamos a la ciudad. Era la ilusión de cuando llegó Benítez para que convirtiera de nuevo al Liverpool en un equipo importante en Europa.

Y sí es verdad que vamos pasando rondas, pero sobre todo ese último partido de la fase de grupos en el que casi estábamos fuera fue fundamental, porque teníamos que ganar de dos goles al Olympiacos y empezamos perdiendo 0-1. Después se acabaron metiendo tres goles. Aquello fue apoteósico y el equipo fue cogiendo confianza en la Champions. En liga no iban bien las cosas, no estábamos ni siquiera entre los cuatro primeros, no conseguíamos coger una buena racha, pero en Champions, por lo que sea, el equipo estaba con confianza, iba pasando rondas y nos lo fuimos creyendo.

Fuimos eliminatoria a eliminatoria y el equipo daba lo mejor de sí en Champions, en algún partido quizá con algo de fortuna, como siempre tiene que ser. Y nos vimos en la final sin esperarlo. Y la final, pues bueno, ya creo que la recordamos todos, porque todo el mundo que me habla de ese partido recuerda hasta dónde lo vio. Es una final que se recuerda por todo el mundo, seas inglés, seas español o seas de donde seas. Y la final pues se dio como se dio. Por cierto, hace dos días celebramos el aniversario, ya que justo hace 21 años de esa Champions (la entrevista se grabó el 26 de mayo). Fue una noche increíble que no se olvidará nunca.

Antonio Núñez, en un partido de Leyendas del Real Madrid
Antonio Núñez, en un partido de Leyendas del Real MadridČTK/ imago sportfotodienst/ IMAGO

“Sentí que había perdido una final de Champions al descanso”

P: Después de ir perdiendo 3-0 ante el Milan en el descanso, les han preguntado muchas veces, qué les dijo Benítez en el descanso y demás. Entonces, por cambiarle un poco la pregunta, ¿con qué sensación entró al vestuario en el descanso y con qué sensación salió?

Efectivamente, la otra pregunta, es la que puede que sea la que más me han hecho en mi vida, pero el otro día vi que hay un documental sobre el partido en Netflix y que dicen lo mismo, no sé si Gerrard o Carragher, que es la pregunta que más veces les han hecho en la vida. Y mira, no soy el único. Pero esta que me haces... Yo la verdad es que lo recuerdo muy bien, porque siempre digo que sé lo que se siente cuando se pierde una final de Champions, porque sentí que había perdido una final de Champions y lo que se siente cuando se gana.

O sea, que sé muy bien lo que se siente en ambos casos, porque yo cuando entré al vestuario me sentía, pues que acababa de perder una final de Champions, ¿no? Pierdes 3-0 y además contra un equipo que está siendo muy superior. Es claro que te estás esperando que te pueda meter otros tres en la segunda parte, que pueda ser un resultado histórico y escandaloso, ¿no?

Realmente estás un poco con ese miedo. Yo entré al vestuario, pues como te digo, con la decepción esa, luego cambia mucho la cosa en el vestuario. Yo he oído discursos épicos y frases que realmente no se dijeron ahí. Pero sí que es verdad que siempre lo digo, la confianza que transmitió Benítez al equipo fue fundamental. Sólo por su forma de dirigirse, de demostrar que él estaba tranquilo, que él confiaba en la remontada, que él no estaba dando el partido por perdido ni mucho menos.

Entonces, estaba viendo los fallos que estábamos teniendo tácticamente y cambió varias cosas. También se unieron algunos jugadores a la pizarra a comentar con él dónde se estaba sufriendo, dónde nos estaban haciendo más daño. Se corrigieron varias cosas, se hizo algún cambio. Recuerdo que primero hizo cambio con Traoré, pero luego Finan estaba tocado y cuando Traoré ya se estaba duchando, le llamó otra vez y le dijo: «Ya a vestirnos». Hubo mucho movimiento, pero siempre con esa sensación de nada de un vestuario en silencio, con las cabezas agachadas, sino con una actividad y unas ganas de solucionar lo que se estaba haciendo mal, que de pronto todos nos lo creímos.

No sé explicarlo bien, pero salimos por algún motivo, todos al campo confiando en la sensación de que fuéramos perdiendo 1-0. Y al final es una situación en la que un primer gol, lo cambia todo. Un primer gol te hace sentir que ya llueve menos y que ya estamos ahí. Ya no te digo el segundo. Un segundo ya directamente te da una confianza con la que no te para nadie.

“El Milan entró al vestuario celebrando el título”

P: ¿Qué porcentaje le daría a la frase ‘esa final la ganó el Liverpool’ o ‘esa final la perdió el Milan' por como se dio?

R: Yo le daría 50-50, fíjate. Es verdad que nosotros salimos en la segunda parte con la mejor actitud que hay que salir, que es no dándote por vencido y creyendo que puedes hacerlo. Pero el Milan creyó que ya era campeón, entró al vestuario del descanso celebrando como quien ya la ha ganado y salió al segundo tiempo a esperar que pasaran los 45 minutos.

Yo creo que ellos también tienen una parte importante en la que la pierden. Y siempre he pensado que cuando tú tienes una cosa que crees que la tienes en la mano y de pronto te ves con el partido empatado o que vas a los penaltis, tienes muchas más posibilidades ya de perderlo que de ganarlo. Porque ya lo has tenido ahí y psicológicamente eso es luego es muy difícil de remontar. Entonces yo sí, yo le daría también, el mérito entre comillas, también la parte que les toca a ellos.

Antonio Núñez, con el Liverpool
Antonio Núñez, con el LiverpoolCLIVE BRUNSKILL/GETTY IMAGES EUROPE/GETTY IMAGES VIA AFP

“Salir del Liverpool fue una decepción muy grande”

P: Por ir al final de su carrera, ya que la actualidad manda. Jugó en dos clubes históricos del fútbol español como el Deportivo y el Recreativo de Huelva. El Depor acaba de volver a Primera División y usted consiguió un ascenso con ellos. Sin embargo, la temporada siguiente, se va al Recre y desciende de Segunda a Segunda B. ¿Cómo ha sido esa esa maduración con esos sucesos?

R: Con el paso de los años vas encajando mejor las cosas, la verdad. Yo, por ejemplo, cuando salgo del Liverpool, que lo comentábamos hace un momento, me cuesta. Llego al Celta y luego allí fueron tres buenos años, jugué Primera División, Copa de la UEFA, viví muchas cosas buenas y bonitas, pero el momento de salir del Liverpool fue una decepción muy grande. Eres más joven, es de las primeras veces que te toca vivir esas cosas, ¿no?

Luego, como dices, me ha tocado vivir tres descensos, uno en el Celta, otro en Huesca y otro en el Recre. Y según van pasando los años, aprendes a ir aceptándolo. El pasar de subir a Primera División con el Depor a salir de ahí, ir al Recre y bajar, pues ya te pilla con 35, 36 años y ya he vivido tantas cosas en el fútbol que, por supuesto que te afecta, te fastidia mucho, pero ya sabes aceptarlo según van pasando los años.

El fútbol es una montaña rusa y si juegas unos 17-18 años, como tuve yo la suerte de jugar, seguro que te va a tocar vivir de todo: ascensos, descensos y si tienes mucha suerte, como yo, hasta algún título.