Entrevista | David Babunski: "Tenía la esperanza de llegar al primer equipo del Barça"

David Babunski, con la sub 21 de Macedonia del Norte ante la España de Deulofeu en 2017
David Babunski, con la sub 21 de Macedonia del Norte ante la España de Deulofeu en 2017MACIEJ GILLERT / AFP / Flashscore

David Babunski fue uno de los nombres más conocidos de La Masía del Barcelona durante la pasada década. El centrocampista macedonio pasó muchos años en la cantera culé, y compartió entrenamientos con las estrellas del primer equipo, antes de salir e iniciar una carrera que le ha llevado a varios países y ligas. Actualmente en el Vardar de su país natal, el balcánico ha charlado con el Country Manager de Flashscore España, Óliver Domínguez, sobre aquellas temporadas y el resto de su carrera.

Pregunta: ¿Qué tal está siendo su experiencia en el Vardar, en tu Macedonia del Norte natal después de tantos años?

Respuesta: Muy bien, gracias. Después de haber estado dando algunas vueltas por el mundo, jugando en diferentes países y ligas, ahora mis recién cumplidos 32 años, pues estoy aquí en el Vardar, club de mi familia, donde comenzó mi padre también a jugar. Es el club más grande aquí en Macedonia, país en el que nací también.

Estoy contento de formar parte de un nuevo proyecto que se ha emprendido en el club, con grandes ambiciones, de volver a llevar al Vardar a donde merece después de haber estado sufriendo en los últimos años por varios problemas. 

P: ¿Qué tal es el fútbol en el Vardar y también en Macedonia? Porque, sin ir más lejos, el Vardar es de los mejores equipos del mundo de balonmano, pero en fútbol no tienes estatus. 

R: Sí, exacto. En el fútbol hubo en los últimos años ha habido bastantes problemas en las estructuras del club. Un propietario que estuvo aquí después se marchó, al club lo descendieron a segunda división y ahora está en un proceso de volver. Aquí tenemos un gran problema con la infraestructura, ya que todavía no está desarrollada para cumplir los mínimos estándares necesarios para poder jugar bien al fútbol.

Me refiero más que nada a los campos y a los terrenos de juego. Ahora, con la entrada a la federación de un nuevo presidente, se está intentando cambiar eso. Esperemos que, en pocos años, podamos subir el nivel, al menos como nuestros vecinos de aquí; Serbia, Croacia o Rumanía, por esas zonas tienen mejor infraestructura. Y ayudará a eso mucho a subir el nivel de la liga también. 

P: ¿Es especial para usted estar en el Vardar ya en el tramo más final de la carrera? 

R: Sí, no he venido aquí pensando que iba a ser un final. En el fútbol te puedes sorprender siempre, no sabes por dónde se van a abrir las puertas. Hoy en día la industria está abriendo muchas oportunidades en diferentes partes del mundo. Pero sí que he firmado a largo plazo, tengo tres años de contrato y estoy contento de formar parte de este nuevo proyecto.

Es especial para mí porque es el club de mi familia también, es donde comenzó mi padre a jugar al fútbol. He nacido aquí, aunque no me haya criado aquí. He estado yendo con la selección de Macedonia también. Así que por esas diferentes cosas es especial, sí que lo noto como un club más familiar, con el que me siento más identificado. 

P: ¿Cómo fue ir a Barcelona siendo tan pequeñito? 

R: Como mi padre fue futbolista también, desde que nací prácticamente he estado dando vueltas por el mundo siguiendo su carrera. Allá donde él iba a jugar mi madre y luego mi hermano íbamos también a vivir, pasando por Grecia, España y Japón cuando era muy pequeño.

Y luego otra vez España, donde ya nos decidimos a asentar permanentemente alrededor de los seis años. Tenía yo siete años y ahí mi padre estaba jugando en el Lleida y dijo, aquí a nosotros nos gusta, nos vamos a quedar aquí a hacer vida. Y desde los siete hasta los 22 años que los he pasado viviendo allí en Barcelona. Personalmente, lo considero como mi casa. Es mi primer idioma también, tengo nacionalidad española, también, con orígenes de aquí de Macedonia dele Norte y de los Balcanes. 

P: ¿Qué recuerdos tiene de todas esas temporadas en la Masía? 

R: Fue un privilegio enorme, fue donde me enseñaron o al menos me aportaron la base sobre todo lo que sé del fútbol. Estuve una década en el Barça, desde los 10 hasta los 22 años, pero antes de eso también en la Gramanet, que es una muy buena academia de fútbol y club en Cataluña, donde el nivel de fútbol es muy alto en bastantes academias y equipos.

Y es para mí un orgullo haber podido ser reconocido en España por mi talento, por mis capacidades futbolísticas y haber podido quedarme tanto tiempo allí en uno de los clubes más grandes de la historia, para mí el más grande, obviamente, como es el Barça. 

P: Fue muy famosa la carta en su momento de despedida cuando se fue al Estrella Roja. 

R: Sí, me acuerdo, sí. 

P: ¿Cómo se le ocurrió? Porque además es lo que ha dicho, era muy joven también, no es lo habitual. 

R: Además del fútbol siempre he tenido inquietudes filosóficas y siempre he tenido también esta pasión por la sabiduría o por la filosofía, por intentar ampliar mi conocimiento sobre los aspectos que consideraba más importantes de la vida, sobre la naturaleza humana.

Dedicaba también mucho tiempo a estudiar, a explorar, a intentar entender quiénes somos, qué hacemos aquí, cómo funciona la sociedad y cuáles son las fuerzas que motivan nuestros comportamientos, nuestras decisiones. Y siempre me ha llamado la atención la ética, la moralidad, también, los valores humanos y es algo a lo que también se presta bastante atención en el Barça, en cultivar buenos valores, además de buen fútbol obviamente. 

Y la carta, yo creo que después de estar tanto tiempo allí, después de estar una década en el Barça, era algo sobre lo que sentía que merecía la pena ejercer una reflexión así más profunda y compartirla públicamente. Y me alegra que tuvo un impacto positivo. 

P: Justo le iba a preguntar sobre lo alabada que fue, ¿cómo le hizo sentir esa reacción?

R: Muy bien. Estoy agradecido de que la gente lo haya recibido bien, ese mensaje es lo que yo quería compartir, lo que sentía en ese momento. Hace mucho ahora que no leo la carta, seguro que la manera en la que me expresé, igual ahora lo formularía de otra manera, o al menos algunos de los pensamientos.

Pero fue lo que en ese momento quería enfatizar, la importancia de los valores, sobre todo a través del deporte y lo que nos puede enseñar el fútbol, más allá de lo deportivo, también lo intelectual y lo humano, y la fuerza que tiene el fútbol para inculcar esos valores también a los jugadores. 

Babunski ante Mihailo Ristic en el Europeo sub 21 de 2017
Babunski ante Mihailo Ristic en el Europeo sub 21 de 2017FOTO OLIMPIK / NURPHOTO / NURPHOTO VIA AFP

"Estuve en el vestuario con Guardiola, Luis Enrique, Martino y Tito"

P: ¿Fue duro para usted dejar el club? 

R: Sí, fue duro, tenía la esperanza de intentar llegar al primer equipo como la tienen todos los jugadores que estamos en el Barça. Además, yo tuve la oportunidad de entrenar muchas veces con el primer equipo, y de estar en el vestuario con varios entrenadores como Guardiola, Luis Enrique, Tata Martino y Tito Vilanova.

Lo que pasa es que era una época en el Barça donde en el primer equipo había muy pocas posibilidades de recibir minutos en el medio campo, estaban todavía Xavi, Iniesta y Busquets jugando, y llegó el momento en el que teníamos que salir los que veníamos en esa posición de abajo, intentar buscar suerte en otros equipos, en otras ligas, y no estancarnos. 

P: ¿Y cómo le salió la opción del Estrella Roja? Porque también siendo un club conocido, es un destino al que van pocos desde el Barça. 

R: Sí, exacto, me imagino que una razón era porque yo soy de aquí, y hay grandes nombres del fútbol macedonio que jugaron para el Estrella Roja, como Darko Pancev, y se creó una buena historia. 

Así que me contactaron, me presentaron una idea muy interesante donde podía yo ir al club más grande de aquí, de los Balcanes, o uno de los más grandes, junto con el Dinamo de Zagreb, como es el Estrella Roja, y era lo que me vinculaba a estas tierras.

Pues es el hecho de que yo también soy macedonio, mi familia es de aquí, y, aunque tenía otras opciones, al final tienes que tomar una decisión con las cartas que se te presentan sobre la mesa, y en ese momento pensé que era el proyecto más interesante para seguir desarrollando mi carrera, y por eso decidí fichar por el Estrella Roja. Luego no salió como esperaba, o como se me prometió, pero eso es ya la jungla del fútbol.

P: ¿Tiene algún contacto con sus excompañeros del Barça y de la Masía? 

R: Sí, tengo por supuesto buen contacto de vez en cuando. Ahora ya ha pasado bastante tiempo, unos 10 años desde que todos salimos de allí, pero tengo buena relación con Patric, por ejemplo, que es capitán de la Lazio ahora.

Y me llevo muy bien con Joan Román, con el que hemos mantenido una buena relación durante los años después de salir del Barça, y de vez en cuando nos vamos contactando por las redes sociales, nos vamos saludando o felicitando los cumpleaños y algunos éxitos que vamos consiguiendo todos. De mi generación, también coincidí en Japón con Sergi Samper, con Gerard Deulofeu nos vamos siguiendo. 

Babunski, ante Timoué Bakayoko en un Francia-Macedonia del Norte sub 21
Babunski, ante Timoué Bakayoko en un Francia-Macedonia del Norte sub 21JEAN-FRANÇOIS MONIER / AFP

"Mantengo contacto con varios jugadores de mi época en La Masía"

P: Por ahí hubo nombres conocidos como Denis Suárez, Munir…

R: Sí, con Denis Suárez coincidimos, con Munir precisamente hace unos días hablamos, porque estaba él ahí en Irán, y un jugador macedonio estaba en su equipo, me llamaron en videollamada, y después de bastante tiempo pudimos hablar otra vez.

Hablé con Keita Balde también recientemente, y así de vez en cuando nos vamos actualizando, nos hacemos una llamada y nos vamos siguiendo por las redes sociales, y nos vamos ponemos al día de nuestras vidas de vez en cuando. 

Ahora ha venido Ondoa, el portero primo de Onana, a Macedonia del Norte, también. Recuerdo también a Adama Traoré, Sandro Ramírez, a Álex Grimaldo, con el que compartí equipo bastantes años. No siempre es un contacto frecuente, pero nos vamos siguiendo por las redes sociales y nos vamos mandando algunos mensajes.

P: ¿Qué le parecen los éxitos que está logrando Grimaldo, que va con la selección, ganó la Bundesliga, juega Champions League…?

R: Sí, es un fenómeno, no me sorprende, yo ya sabía de sus cualidades y eran obvias cuando estábamos en el Barça, era solo cuestión de tiempo que él encontrase un club donde se asentara y pudiera expresar todas sus cualidades como lo ha hecho en el Leverkusen. Lleva años yendo con España, también. La verdad es que no me sorprende y me alegro mucho por él, porque es un talento extraordinario.

P: También estaba alguien que apuntaba mucho y no llegó a explotar como se esperaba, que es el croata Alen Halilovic. 

R: Sí, sí, nos conocemos con Alen, coincidimos en el Barça B.

P: ¿Cómo lo viste durante su tiempo en Barcelona? ¿Se llegó a adaptar bien? ¿Por qué no llegó a explotar como todo el mundo apuntaba? 

R: Sí, es un jugador fantástico también, de un talento extraordinario, pero al final hay muchos factores que influyen en el mundo del fútbol y determinan cómo se desarrolla la carrera de un jugador.

Gerard Deulofeu también fue increíble, pero tuvo lesiones. Luego hay otros jugadores que no eran tan conocidos y han salido y han ido teniendo mejores carreras. Hay muchos factores que en el mundo del fútbol influyen, no solo las cualidades o el talento del jugador.

Al final es una industria muy competitiva donde hay muchísimos jugadores que son muy buenos, compitiendo por pocas plazas en los equipos y se tienen que tomar decisiones. A veces hay un factor de suerte que juega un papel importante también en el como se van desarrollando las carreras de cada uno. 

Muchas veces no conseguimos lo que queremos, pero la vida nos lleva por caminos que nunca nos esperábamos. Y al final tenemos que tomar decisiones entre las opciones que se nos abren. Muchas veces la gente piensa que es salir del Barça y tienes todas las puertas abiertas, te está esperando todo el mundo con los brazos abiertos, pero no es así.

Hay un número de clubes, hay un número limitado de posiciones, hay jugadores con contratos, hay situaciones contractuales, hay muchos factores que están en juego y que pueden influir en cómo se desarrolla la realidad de un jugador. 

Babunski, ante Ianis Hagi en un Dundee-Rangers
Babunski, ante Ianis Hagi en un Dundee-RangersFoto por IAN MACNICOL / GETTY IMAGES EUROPE / GETTY IMAGES VIA AFP

"Thiago Alcántara me encantaba, intentaba aprender de él"

P: ¿Admirabas a alguien en el Barça especialmente?

R: Mi primer ídolo en el Barça fue Ronaldinho, cuando yo tenía 12 o 13 años. Era un poco en el que todos nos fijamos cuando llegó al Barça y cambió la dinámica y trajo consigo mismo toda una nueva energía que levantó al club. Él era nuestro primer referente, al menos para mí.

Y luego, más tarde, los jugadores que jugaban más en mi posición como Andrés Iniesta, que también es un referente para mí. Thiago Alcántara me encantaba, eran jugadores que jugaban en mi posición, de los que intentaba aprender al máximo, en los que fijarme. Para mí fue como un sueño y un privilegio haber podido compartir vestuario y entrenamientos con ellos, y algún que otro partido. 

P: Sergi Domínguez, que está precisamente en Zagreb, nos comentaba que en La Masía se dan herramientas para leer el juego, interpretarlo, en lugar de quizás robotizarlo. ¿Es algo que también le ha ayudado a usted mucho en la carrera? 

R: Si te digo la verdad, lo difícil empieza cuando sales del Barça. Porque el nivel de conocimiento futbolístico que recibes en el Barça, la manera que te enseñan a entender el juego y a jugarlo, no lo encuentras en ningún otro club.

Lo que se hace difícil para los jugadores con el ADN Barça, como yo, por ejemplo, es adaptarnos a otros formatos y sistemas de juego en otros países que no tienen nada que ver con lo que estábamos acostumbrados en el Barça y lo que nos llevaban enseñando desde pequeñitos.

Porque en el Barça se sigue una misma metodología, una misma filosofía e idea del juego desde el Benjamín hasta el primer equipo. Y entonces lo difícil es luego, cuando tú sales y tienes que ganarte el puesto en equipos donde no tienes tanta posesión del balón, donde igual los entrenadores no están tan bien preparados, o no te explican las cosas de la misma manera como lo hacían en el Barça. 

Así que lo realmente difícil es luego adaptarse a otras metodologías y formas de hacer y aprender. Y al final y al cabo lo tienes que hacer porque si no, no sobrevives en el fútbol. A no ser que vayas a algún club donde sí que se intentan practicar unos principios del juego similares a los que teníamos en el Barça.

Pero claro, obviamente pasas de escuchar a entrenadores hablar del concepto del tercer hombre, de buscar al hombre libre, de crear superioridades numéricas, de mantener la posesión del balón, a tener entrenadores que nunca te mencionan el concepto del tercer hombre o que juegan un fútbol más directo o que te pasas 70 minutos corriendo detrás del balón y te encuentras en una situación a la que no estás acostumbrado. En el Barça era 70% de posesión, pensabas más en cómo atacar, en mantener el balón. Y entonces claro, vas a otros clubes, a otros países y lo difícil es adaptarse. 

P: ¿Está siguiendo al Barça hoy día? 

R: Sí, por supuesto, por supuesto. Mis hijos también son culés, ya les estoy enseñando todo lo que tienen que saber del Barça. Es nuestro club, es mi club, es el de mi familia también y somos fans del Barça siempre. 

P: ¿Cómo ve al equipo? 

R: A mí me encanta lo que está haciendo Hansi Flick en estos últimos años en el Barça, es fantástico, con jugadores jóvenes, con jugadores nuevos también. El Barça tuvo que pasar un periodo de reestructuración desde que se fueron los Iniesta, los Xavi, los Messi, obviamente.

Y me alegra mucho que nos hemos reencontrado con nuestra identidad y creo que todavía tenemos muchísimo más potencial a explotar. Creo que estamos en buenas manos tanto con Laporta como con Hansi Flick. 

P: ¿Hay alguien en la plantilla actual que diga que es un poco Babunski, es un poco como usted? 

R: A mí me gusta Pedri mucho, es alguien como Iniesta. Más o menos a mí me etiquetaban en esa categoría, ese estilo de jugadores. O Thiago Alcántara, muchas personas trazaban algunas similitudes entre mi juego y su juego. Por eso a mí me encanta Pedri, por ejemplo. También Gavi, obviamente. Los interiores son fenomenales. Me gustan mucho. A mi hijo le gusta Lamine Yamal, también, obviamente. 

David Babunski, ante Marek Hamsik en un Macedonia del Norte-Eslovaquia
David Babunski, ante Marek Hamsik en un Macedonia del Norte-EslovaquiaFoto por ROBERT ATANASOVSKI / AFP

"El Estrella Roja es como una religión en Serbia"

P: Volviendo a su carrera, al siguiente paso, el Estrella Roja. Ha mencionado que la experiencia no fue buena, pero ¿cómo se sintió en un club que como ha dicho es súper icónico en los Balcanes y que además tiene una afición muy entregada?

R: El Estrella Roja es como una religión en Serbia. Tiene una base de fans enorme y muy devotos, muy comprometidos con el club. Para ellos es una parte muy importante de sus vidas, son muy fanáticos. Y se nota desde el primer momento en el que llegas; el apoyo que recibes sobre todo de ellos, de los fans, es increíble. Y la emoción que sienten por el club y cómo lo viven es fantástico, es lo mejor que tiene el club. 

Cuando yo llegué al club estaba en muchísimos problemas, también de corrupción, problemas económicos, en los que se tardaba muchísimo en recibir los salarios, nos pasamos meses igual sin cobrar.

Es una realidad para mí completamente diferente y nueva, a la que no estaba acostumbrada porque yo me había criado en España y obviamente en el Barcelona, donde todo está en orden. Y aquí, claro, llegas y te encuentras cosas que pensabas que no existían en el mundo del fútbol.

Allí estamos como en una burbuja de la realidad, en el Barça, y luego caes en el Estrella Roja. En ese periodo no estaba muy bien, pero desde entonces tenían una visión, empezaron a trabajar para otra vez traer al club de vuelta a unos niveles a los que merece, por lo que representa el club en el país, por la historia que tiene. Y tomaron las riendas una serie de personas que emprendieron un nuevo rumbo, pero sí que pasó unos años donde las cosas ahí no estaban nada bien. 

Pero me alegro mucho también por ellos. Yo estuve casi ni un año y me tuve que ir porque no estaba cómodo. Y entonces me fui a Japón, ese fue mi siguiente paso. Pero me alegro de que ahora el Estrella Roja, en los últimos años, sí que ha conseguido encontrar el camino correcto para volver a participar en Europa League y Champions League, estabilizarse económicamente y ahora sí que están en un muy buen momento. 

P: Pero el equipo sí que logró la liga ese 2016.

R: Sí, conseguimos el título ese año cuando llegué. 

P: ¿Y cómo lo vivió?

R: La experiencia fue maravillosa. Lo mejor de mi experiencia en Belgrado es que allí conocí a mi mujer, y llevamos casi 10 años juntos. Así que no todo fue negativo en el Estrella Roja, obviamente. Es un país fantástico, las personas también. Y es una cultura que es de donde somos, mi familia también, y la de mi mujer. Belgrado ha sido nuestro hogar todos estos últimos años, mientras estaba dando vueltas por el mundo, ahí es donde volvíamos cuando tenía vacaciones. 

P: ¿Y cómo surge, ya en 2017 o a finales de 2016, la posibilidad de ir a Yokohama, a medio mundo de distancia? 

R: Sí, eso fue una sorpresa para mí también. Nunca me esperaba que se me iba a abrir una puerta para ir a jugar en Asia a esa edad. Pero sucedió porque uno de nuestros jugadores del Estrella Roja había completado un traspaso al Yokohama Marinos y el director deportivo le preguntó si conocía algún medio que pudiera estar interesado.

Entonces él me dijo que teníamos a David Babunski aquí en ek Estrella Roja, que va a quedar libre, porque va a terminar su contrato por mutuo acuerdo con el club. Y entonces ellos ya me conocían, porque el Yokohama Marinos formaba parte del City Group, que es la organización de fútbol de la que forma parte el New York City, el Melbourne City, el Manchester City, el Girona… Y el Yokohama Marinos era parte de ellos.

Y sus scouts y sus entrenadores ya me conocían de mi estancia en el Barça. Me llevaban siguiendo durante años, por si había alguna posibilidad de fichar por ellos antes, mientras estaba en el Barça. 

Entonces dieron rápidamente el visto bueno y la luz verde para mi fichaje por el Yokohama Marinos. Ellos intentaban seguir una misma filosofía de juego, digamos, como en el Manchester City, como pasa en el Barça, por Pep Guardiola y todas las personas del Barça que pasaron luego al Manchester City, como Txiki, Soriano y algunos otros directores deportivos, incluyendo Pep Guardiola. 

David Babunski en un Macedonia del Norte-Serbia sub 21
David Babunski en un Macedonia del Norte-Serbia sub 21ROMAN BOSIACKI / AFP

"La de Japón ha sido una de las etapas más bonitas de mi vida"

P: ¿Cómo fue la experiencia en Japón? 

R: Maravilloso. Fenomenal. Una de las etapas más bonitas de mi vida y de mi carrera. Haber vivido en Japón, haber podido conocer esa cultura, estar expuesto a vivir entre los japoneses y como consecuencia ver cómo mi carácter cambió, las cosas que me han aportado para crecer como ser humano. Ahí es donde nació mi primer hijo, además, en Yokohama.

Y es una experiencia de la que tengo recuerdos maravillosos. Siempre hablo bien de aquello, y es una conexión con Japón que tiene mi familia muy profunda. Mi padre, además, hace 35 años también jugó en Japón. Y fue una coincidencia muy interesante que 25 años más tarde se me abrió a mí también la opción de ir a jugar a Japón. Y lo disfrutamos mucho, la verdad. 

P: Y regresando a Europa, ¿qué puedes decirme de su paso por el fútbol rumano? 

R: Sí, el regreso fue difícil. No fue fácil encontrar otra vez el camino de vuelta a Europa. Era algo que quería probar porque me quedaba alguna espinita clavada de intentar otra vez jugar en Europa. Entonces me pasé un mercado entero de invierno, creo que era, intentando ver cómo volvía.

Pero te pierden un poco la pista los equipos de aquí, de Europa y de España, una vez sales de ese círculo, ya que también la diferencia horaria es diferente y el seguimiento no es tan frecuente con los jugadores de Asia. Y entonces conseguí encontrar un equipo en Rumanía, en la liga rumana. 

Y todo empezó bien, pero pocas semanas tras empezar llegó el COVID. Empezó el tema de la pandemia que afectó a todo el mundo. Y no era fácil, porque íbamos entrenando, íbamos parando. Unas semanas nos decían una cosa, luego otra. Se interrumpió la competición unos cuantos meses, luego se reanudó. Y no era fácil para nadie coger continuidad.

Y luego me quedé un año ahí, cambié de club, fui al club de Gica Hagi, que era el Vitorul. Me llamó él. Estaba también un entrenador español, Rubén de la Barrera, allí. Y me llamó, a mí me gustaba la idea porque la filosofía del club de Hagi es similar a la del Barça. Me pareció interesante. Y fui allí, lo que pasa es que estuve seis meses y luego desapareció el club porque decidieron fusionar el Vitorul con el otro club en la ciudad de Constanza, que era el Farul. Y entonces decidieron hacer solo un equipo. Y quedamos con muchísimos jugadores. Había terminado el contrato y decidieron no renovarlo. 

P: Fue a Hungría.

R: Es donde volví a reencontrarme a mí mismo como jugador y a poder rendir bien. Tuve un gran entrenador español que vino al Debrecen, que es donde estuve un año y poco. Y luego me pasé a otro club de Hungría, que es el Mezőkövesd, que es donde también pude disfrutar de muchos minutos y de una buena continuidad. Pero claro, vas firmando solo por uno o dos años. 

Lo que pasa es que en estas ligas, si tú desciendes a segunda división, los extranjeros se tienen que marchar. Y entonces he estado dando bastantes vueltas por el mundo y por diferentes equipos en estos años por Europa. 

P: Luego va al Dundee escocés, con un cambio climatológico muy fuerte.

R: Eso es. Y luego se me dio la oportunidad de ir al Dundee. Quería vivir la cultura del fútbol del Reino Unido, que es única.

P: Dijo que el equipo podía hacer algo especial cuando llegó. ¿Cree que eso se cumplió con aquella temporada acabando cuarto y clasificándose para la Conference League? 

R: Disfruté mucho, además confiaba mucho en mí, el entrenador. Me dio el brazalete de capitán y tuve la suerte y el privilegio de capitanear al equipo durante los primeros meses. Teníamos muy buenos resultados. El juego sí que no lo disfrutamos tanto porque era un fútbol mucho más directo. Igual tocaba 12 o 13 veces el balón. Jugamos también en un estilo muy defensivo. Y lo que nos trajo los resultados era nuestra capacidad de defender bien y de intentar sacar máximo provecho de las contras.

P: Firmó un año más otro año de opción y decidieron no continuar ese segundo año. ¿Le hubiera gustado seguir allí en Escocia? 

R: Bueno, mi familia sí que no lo disfrutó mucho porque hacía mucho frío. Mis hijos se aburrían muchísimo encerrados todo el día en casa. Cuando tienes familia, hijos, muchas de las decisiones son muy complicadas, cuando buscas dónde jugar y en qué equipo. Miramos siempre cómo es la ciudad, entre las opciones que tenemos. Si hay buenas escuelas para los niños, si hay escuelas internacionales.

Y hay otras cosas que ya tienes que tener en cuenta para intentar estar todos bien y contentos. Pero sí que fue una experiencia muy bonita también. Mucha naturaleza preciosa allí en el país. 

Sí que hace mucho frío y está lloviendo casi cada día. No puedes hacer mucha actividad fuera. Y cuando tienes tres hijos, tres chavales pequeños, pues se hace más difícil. Pero Dundee nos gustó. Estábamos cerca de Edimburgo, que es preciosa. Los días que teníamos libres nos escapábamos. Lo teníamos a una hora. Y hay muchas cosas que nos gustaron. Luego, para estar a una estancia más larga, pues poniendo todas las cosas sobre la mesa, no nos salía a cuenta. 

P: Skopje allí en Macedonia del Norte sí que es una ciudad que cumple todos esos requisitos. 

R: Sí, ahora estamos más tranquilos. Aquí me han dado un contrato más largo, de tres años, lo que me permite tener una estabilidad ya con mi familia. Han empezado a ir aquí a la escuela, están empezando a hacer sus amigos. Tienen ocho años, seis y medio, y la pequeña tiene tres y también ha empezado a ir ahora al colegio. Y entonces ya más tranquilo con mi familia, mi mujer también. Estamos aquí, estamos bien, conocemos el país, conocemos el idioma. Estamos cerca de Belgrado.

 Y sigo estudiando, me voy sacando las licencias de entrenador también. A medida que voy continuando mi carrera, a ver qué nos depara el futuro, porque si algo he aprendido es que lo que tú te imaginas, lo que tú deseas, a veces con tanto fervor, luego lo que te ofrece la vida no tiene nada que ver y tienes que ir tomando decisiones entre las oportunidades que se te abren. 

P: Pues muchísimas gracias David. Todo lo mejor para esta etapa en el Vardar y el futuro

R: De nada, muchas gracias a ti Oliver. Ha estado genial.