Pregunta: ¿A qué se dedica Nagore en 2026?
Respuesta: A día de hoy, la verdad es que a nada, sólo veo fútbol y veo a mi hijo que también juega. Tiene 18 años y le sigo, le llevo a los entrenamientos y me dedico a verle a él y a ver fútbol en Madrid.
P: ¿Cómo ha cambiado el fútbol desde que usted jugaba? Ahora que está pudiendo verlo desde el otro lado.
R: Como aficionado a día de hoy, es verdad que creo que ha cambiado, ha evolucionado en muchos aspectos. Creo que también en otros ha empeorado. Muchos compañeros con los que hablo, que todavía siguen en activo, me dicen que ellos han notado mucho la diferencia de la evolución del fútbol en los últimos años.
P: ¿Cuáles serían los grandes cambios que más han notado esos todavía jugadores?
R: Yo creo que a día de hoy, el fútbol es mucho más táctico, mucho más controlado. En mi época, sobre todo en el Alcorcón, el fútbol que nosotros hacíamos era muy diferente. Al final, era más de de echarte para adelante, de ir a ganar los partidos, de perder muchas veces ese control que a día de hoy se tiene y creo que era más vistoso. De cara al aficionado, era más bonito, se disfrutaba más. Nosotros, por ejemplo, en Alcorcón, siempre intentábamos ir a por los partidos.
Entonces, la diferencia de lo que hay a día de hoy, es que hay mucho más control, se trata de tener mucho más la posesión del balón y de controlar más el partido en líneas generales. Y, bueno, si tienes una acción, pues, si la metes, pues ya está, gané el partido, se acabó.
P: ¿Sigue a sus exequipos?
R: Sí, sí. Les sigo, sobre todo al Alcorcón y al Huesca. Les suelo seguir, y ya que vivo en Madrid, cuando tengo la oportunidad voy a ver al Alcorcón.

"Tengo la espinita de no haber jugado en el primer equipo del Rayo"
P: ¿Cómo recuerda su paso por la cantera del Rayo?
R: Fue una etapa muy bonita y muy corta, porque cuando salgo de juveniles, que estuve en la cantera del Atlético de Madrid, firmo con el Rayo Vallecano, con el filial, y estuve poquito, seis meses. Y la verdad es que bien, pero mal, porque al final sólo estuve seis meses. Las cosas no salieron como tenían que salir y el club decidió que tenía que salir del equipo.
Es una espinita que tengo clavada de siempre, el no haber debutado o jugado en el primer equipo del Rayo. Porque es un club por la afición, por todo, muy especial. Además, toda mi familia es de Vallecas, mis padres han vivido en Vallecas. Entonces, es un club al que le tengo mucho cariño y sí que es verdad que me hubiese gustado haber podido jugar en ese club, en el primer equipo.
P: ¿Cómo está viendo este año al equipo, con su regreso a Europa, aunque le está costando un poco en LaLiga?
R: Yo, personalmente, creo que el equipo juega muy bien, trabaja muy bien y no va a tener problemas para mantenerse en la categoría. Es verdad que es un club pequeño de Primera División, y estar jugando en Europa y en tantas competiciones, al final le puede perjudicar en momentos. Pero el cuerpo técnico y el míster son espectaculares.
Yo (a Iñigo Pérez) le conocía como jugador y como entrenador creo que es buenísimo. Las declaraciones, las ruedas de prensa que hace, creo que es muy coherente y que al final ese club se mantendrá sin problemas en Primera. Yo por lo menos eso deseo, que sigan en Primera División y que les salga todo bien.
P: En su currículum encontramos también un paso por el mítico Club Deportivo Logroñés. ¿Cómo era aquel equipo icónico antes de su desaparición? Porque marcó una generación, como quien dice.
R: Yo tengo la suerte de ir al Logroñés, como dices tú al de toda la vida, que ya no está, y la verdad es que fue maravilloso. Encima debuté en el nuevo Las Gaunas, lo estrenamos el año que llegué yo al Logroñés. Es cierto que era un club que tenía muchos problemas económicos. Nosotros estuvimos no sé si seis o siete meses sin cobrar, pero el club, a nivel de jugadores, de plantilla, de cuerpo técnico era maravilloso.
Hicimos play off de ascenso a Segunda División, había mucho jugador histórico, estaba un mítico del Logroñés como era Jesús Dulce, estaban también Fernando Marín, Jordi, Dani Bouzas, Alcázar, que venía del Rayo Vallecano...Era un equipo con muchísima experiencia.
Yo tenía 21 años y era el más joven de la plantilla, los demás tenían de 27 ó 28 años para arriba. Entonces fue un aprendizaje porque fue mi primer año de Segunda B. Yo creo que ha sido el equipo que más me ha marcado por la trayectoria con mis compañeros, lo que me hicieron aprender. Era un niño y me acogieron todos, con tantos problemas que tuvimos, me ayudaban en todo.
Yo vivía en un piso compartido con otros compañeros, nos dejaron de pagar y tenía compañeros como Paulino o Fernando Marín, que me llevaban a sus casas a comer porque no teníamos ni para comer y me acogieron como si fuese un hijo más. Entonces ese equipo y esa ciudad la recuerdo con alegría cada vez que que hablo de ello porque fue mi primera salida de Madrid y fue maravilloso, lo que pude aprender de ese año, tanto en lo futbolístico como en lo personal.
"Ese Alcorcón era una familia"
P: Volviendo al al Alcorcón, usted estuvo en aquellos años en los que fue un equipo superdestacado en Segunda. ¿Cómo fue aquella experiencia? ¿Cómo lo recuerda también cerca de casa?
R: Al final te quedas con momentos puntuales, ¿no? Jugar y debutar con el Levante en Primera División o lo bien que se portaron en mi última época en Huesca. Pero es verdad que el Alcorcón ha sido el club donde más he crecido como futbolista, donde más evolucioné. Llegué en Segunda B y fuimos capaces ese mismo año, aparte de ganar al Madrid, con el famoso Alcorconazo, de ascender a Segunda División. Y luego hicimos unos años en Segunda increíbles, en los que jugamos dos playoffs seguidos para ascender a Primera División. Y todo, siempre digo que se dio porque ese club era una familia.
Nosotros teníamos un cuerpo técnico y teníamos una plantilla que éramos todos una familia. Daba igual que te llevases mejor o peor fuera del campo, pero llegábamos a los entrenamientos y llegábamos a los partidos y era increíble. Era increíble la relación que se tenía en ese vestuario. A día de hoy puedo decir que la gran mayoría de amigos que tengo en el fútbol son de esas plantillas del Alcorcón.
Porque estábamos para todo. Si le hacía falta a alguien algo, no esperaba nadie, no se pestañaba y ya estábamos todos ayudándonos en todo. Entonces, es maravilloso el poder haber estado en ese club y, sobre todo, con el cuerpo técnico, con Anquela, que fue increíble como entrenador, Nico como director deportivo, Manolo Cano como segundo, ya te digo, es que el cuerpo técnico y la plantilla éramos todos uno. Entonces, yo creo que ese club fue lo que fue en esa época por lo que éramos todos.

P: Ha mencionado el Alcorconazo, ¿cómo se vivió desde dentro? Además, hubo otras actuaciones meritorias en Copa.
R: Yo creo que lo vivimos hasta con muchísima naturalidad, porque ganar 4-0 al Madrid, no lo pueden decir muchos equipos, ni muchos jugadores. Pero lo vivimos con naturalidad porque el míster desde el primer momento nos lo hizo ver así. Al final éramos un equipo de Segunda B, pero que en el campo éramos 11 contra 11, siempre decía lo mismo, que en el campo éramos 11 contra 11 y teníamos que salir a demostrar lo que valíamos. Y yo creo que por eso lo hicimos tan bien. Es verdad que tenemos la suerte de que desde el principio salieron las cosas bien, les apretamos arriba y en los primeros 10 minutos tiramos tres veces a puerta, sacamos no sé cuántos córners y todo se dio de cara. Salió todo redondo, fue una noche mágica, una noche que a nadie que jugase ese partido o que lo viera se le olvidará. Pero lo importante de ese año no fue ese partido. Lo importante de ese año fue el que ascendiésemos a Segunda División y que llevásemos al Alcorcón por primera vez en su historia a jugar a nivel de fútbol profesional.
P: Ha mencionado antes el haber jugado en Primera con el Levante. ¿Cómo recuerda aquello? Ahora que además el Levante vuelve a estar en la élite.
R: El recuerdo es muy bonito porque me dio la oportunidad el Levante de debutar en Primera División. Pero tuve una sensación agridulce porque fui en enero y no jugué mucho. Además, en junio tuve la opción de irme y el Alcorcón no me dejó, no llegamos a un acuerdo y no me pude ir. Y al final me fui en enero, porque Caparrós quería que fuese, me había llamado para que fuese, era cosa suya más que del club, era él el que me quiso desde el primer momento. Y luego el tiempo que estuve allí no jugué apenas. No sé si por culpa del entrenador o por culpa mía. No confió en mí o a lo mejor yo no le di esa confianza de ponerme a más a jugar. Pero la verdad es que contento y alegre de haber podido debutar en Primera División, aunque me queda esa cosita de que no jugué mucho.
P: ¿Ve al Levante salvando la categoría esta temporada?
R: Sí, sí, claro que sí. Este año la Primera División está complicada, hay mucho equipo que no termina de arrancar y están todos en muy pocos puntos. Yo creo que van a ser cosas puntuales las que te hagan mantenerte en Primera o descender. Tienen que tener sus momentos de gestionarlo bien y de poder mantener la categoría, pero creo que pueden hacerlo. Si el Levante tiene el acierto, la suerte de cara y son capaces de sacar los resultados con los equipos que están ahí abajo, va a poder salvarse. Si bien otros años puedes decir que hay equipos parece claro que vayan a descender, creo que este año no es así, porque desde que ha venido el nuevo entrenador están sacando resultados y el Levante va a estar ahí peleando hasta el último momento.

P: En su historial también encontramos un paso interesante por el Girona antes de los primeros ascensos del equipo a Primera. ¿Cómo era entonces el club? ¿Qué recuerda?
R: El Girona en esa época, cuando yo firmo, viene de ascender de Tercera División a Segunda B y venía con muchísimos problemas. Yo recuerdo que, cuando firmé, la mitad de la plantilla era la que había ascendido de Tercera División a Segunda B y no sé si firmamos 10 u 11 jugadores, que veníamos de estar en equipos de Segunda B. Era un equipo a priori para intentar salvar la categoría, pero es verdad que empezamos la temporada con Raül Agné de entrenador y no sé si en la jornada seis o en la jornada siete, nos pusimos líderes y nos tiramos ya todo el año siendo primeros.
Hicimos un temporadón, un año espectacular, aún teniendo problemas, porque tuvimos problemas de cobro, pero, como digo yo, cuando las cosas van tan bien en lo deportivo, puedes apretar y hacer que esos momentos tan complicados mejoren,.
Porque con la situación general también teníamos problemas, pero al final, los solucionaban porque veían que el equipo estaba funcionando y que no debería de ser así, porque tú intentas hacer tu trabajo de la mejor manera posible y hay veces que no se dan los resultados. Pero en ese año se dieron y al final nos pagaban tarde, pero nos pagaban. Y tuvimos la suerte de que en el playoff ascendimos a Segunda División. Así que, a partir de cuando ascendimos nosotros a Segunda División, el Girona empezó a evolucionar y a crecer en todos los aspectos, como equipo, como club y fíjate en lo que se ha convertido a día de hoy.
"El Girona no va a tener ningún problema para mantenerse"
P: ¿Cómo ve actualmente al Girona? Parece que tiene buenos momentos, pero aún es un poco irregular este año. El año pasado jugó Champions.
R: Sí, ha vivido momentos complicados este año. Tiene un entrenador espectacular, creo que el cuerpo técnico que tiene tanto Míchel como Salva, como los preparadores físicos son increíbles como personas y como entrenadores. Y es verdad que empezaron mal la temporada por circunstancias, por los fichajes, las salidas, las entradas, pero yo creo que a día de hoy ese equipo ha evolucionado y ha mejorado muchísimo. Yo creo que empezará, vamos, ya ha empezado, pero yo creo que ese equipo, ese Girona, no va a tener ningún problema para estar el año que viene en Primera División. Porque me consta que el cuerpo técnico es increíble, trabaja muy bien y se ve que van a ir hacia arriba, seguro.
P: Ha hablado de Míchel, quería preguntarle también por él. ¿Qué significa para la historia del Girona? Un técnico, además, superadaptado a la ciudad y a la cultura.
R: Yo no he tenido la suerte de tenerlo ni como entrenador ni como compañero, pero sí es verdad que tengo relación con él, porque tenemos amigos en común y para el Girona, Míchel es historia como entrenador y como persona. Creo que ha hecho muchísimas cosas muy positivas para el club y creo que todavía le queda mucho tiempo para seguir en ese club y para seguir evolucionando. Entonces, yo creo que, como persona, representa mucha historia de ese club a día de hoy.
P: Volviendo un poco al tema del Alcorconazo, este año ha habido alguna similitud con ese Albacete-Real Madrid. ¿Cree que es positivo también que la Copa siga con los partidos o las eliminatorias a partido único?
R: Yo creo que es diferente, porque nosotros cuando hicimos el Alcorconazo fue a doble partido. Entonces, creo que es bastante diferente jugar a partido único que a doble partido. Nosotros fuimos capaces de ganarle 4-0 en casa al Madrid, pero luego tuvimos que ir al Bernabéu y no fueron capaces, o nosotros porque lo hicimos muy bien o porque ellos no fueron capaces de levantar el resultado.
Pero creo que sí, que a día de hoy es mucho más bonito, por lo menos para los equipos de menor categoría o menor nivel, jugar a partido único. Porque es más, dentro de lo que cabe, es más factible que puedas ganar a un equipo de Primera cuando eres un equipo de Segunda o de Segunda B o de Tercera División, a un partido. A partido único puede haber muchas más sorpresas que a doble partido. Entonces, a mí personalmente me gusta más que los equipos pequeños puedan estar más tiempo en Copa del Rey.
P: Ha mencionado también que el año del Alcorconazo, el equipo logró ascender. ¿Qué efecto tiene mentalmente, un campanazo así para un equipo, como usted ha dicho, entre comillas, pequeño, para el resto de la temporada, aunque le eliminen en la siguiente ronda?
R: Pues la verdad es que tuvo un efecto muy positivo, porque hace ya muchos años, pero si no recuerdo mal, cuando nos enfrentamos nosotros al Madrid, no sé si éramos sextos, séptimos en la liga. Y es verdad, que a partir de ganar al Madrid, nosotros jugábamos en liga y jugábamos a nuestra manera, pero creo que los equipos que se enfrentaban a nosotros ya nos miraban de otra forma.
Nosotros salíamos a los campos después de la eliminatoria contra el Madrid y sabíamos que ya íbamos ganando el partido, porque lo notaba. Nosotros estábamos con la flecha para arriba y nos salía todo a partir de ese partido. Hiciésemos lo que hiciésemos, ganábamos.

P: Usted se hace llamar Nagore en honor a su hija, un caso cuanto menos curioso. ¿Cómo surgió esa historia? ¿Cómo se le ocurrió?
R: A mí toda la vida me han llamado Tito, desde pequeño. Y en 2005 firmo con el Alicante, con Bordalás. Tenía 24 años y viene también Tito, el que estuvo en la AFE, que ya era mayor, no sé qué edad tendría él, 31, 32 años, algo así. Y entonces, me dijo Bordalás que a ver, que no nos podíamos llamar los dos Tito. Y, claro, yo era jovencito, y dije, bueno, pues me cambio el nombre.
Y Alberto, que es mi nombre, nunca me ha gustado, porque siempre he sido Tito. Acababa de nacer mi hija, tendría 25 días y le dije a mi mujer: "Me voy a poner el nombre de mi hija". Y me puse su nombre en la camiseta. Al final, ¿qué pasa?, que todo el mundo ya te llama por el nombre que pone en la camiseta y al final me he quedado con Nagore.
P: Se da además la circunstancia de que un coetáneo suyo en el fútbol español fue Txomin Nagore. ¿Le han llegado a confundir? ¿Se han conocido?
R: No, no hemos coincidido. Alguna vez cuando hablo digo: "Soy Nagore". Y me responden: "Ah, sí, el que jugó en el Atlético de Madrid". Y digo: "No, no. Ese es el bueno. Yo soy el malo, yo no he llegado a eso". Yo he llegado a jugar en Primera un rato, pero yo jugaba en Segunda División. Sí, me han confundido alguna vez, así hablando de Nagore y decían: "Ah, Txomin, Txomin". Y digo: "No, no, ese es otro".
P: Para cerrar ha mencionado su etapa en Alicante con Pepe Bordalás. ¿Qué recuerdos tiene de él? ¿Lo imaginaba llegando tan lejos y siendo tan icónico en el fútbol español?
R: Tuve lo suerte de coincidir con él en el Alicante cuando tenía 24 ó 24 años y luego coincidí también en Alcorcón. Él iba por delante, estaba todo el día exigiendo el físico, que eso cada día evoluciona más, incidía en que había que ser mejor cada día físicamente. Desde siempre, ha sido una persona supercompetitiva, un tío al que no le han regalado nada, que siempre ha sido de trabajar, de constancia. Y al final está donde está, se lo ha ganado, ha trabajado y ha evolucionado. Ojalá no sólo se quede en el Getafe. Que el Getafe, con todos mis respetos está en Primera División y tiene mucho mérito, pero que cada día como entrenador pueda evolucionar un poquito más. Porque creo que se lo merece y es una persona que, desde toda la vida, ha intentado cada día evolucionar para ser mejor entrenador.
