En concreto, una lesión de grado II en el ligamento colateral medial de la rodilla izquierda, según el parte médico ofrecido por el club granota después de someter a su futbolista a diferentes pruebas médicas.
"La evolución de la lesión marcará su incorporación a los entrenamientos con el grupo", ha añadido la entidad, si bien este tipo de lesiones puede tener al capitán ausente de los terrenos de juego por espacio de entre cuatro a ocho semanas.

Es decir, que se perderá una parte importante de la temporada, justo cuando más lo necesita un Levante que se encuentra en zona de descenso. El único consuelo, que estará a disposición del técnico para la recta final del curso.
El percance lo sufrió Pablo Martínez tras una desafortunada y dura entrada de Guido Rodríguez.
