Indignados por los resultados de su equipo, que está luchando por la permanencia (17º) y ha perdido el domingo en el campo del colista, el Oviedo (1-0), los hinchas sevillistas, acompañados por agentes de policía para evitar incidentes, han insultado de forma violenta a sus propios jugadores, incluso con amenazas de muerte.
Estos hechos han sido condenados en la mañana de este lunes por LaLiga, que ha considerado en un comunicado que estos comportamientos "superan de manera inaceptable los límites de la crítica legítima y de la protesta deportiva".
Este incidente, que se suma a un episodio anterior en la temporada, cuando aficionados intentaron entrar por la fuerza en el centro de entrenamiento del club, lleva al organismo a "actuar con la máxima contundencia".
"La impunidad ante este tipo de conductas se ha terminado", añade, asegurando que denunciará estos llamamientos al odio ante la justicia española.
