Comienzan los murmullos en Leganés con el bajo nivel que está mostrando Álvaro Morata (33) en sus primeras apariciones como blanquiazul. Y es que, lo que al principio fue una ilusión desbordante en Butarque, se ha ido tornando en decepción después de que el equipo sólo haya ganado uno de los cinco partidos en los que el delantero ha comparecido.
Curiosamente, la única vez que los hombres de Rubén Albés se llevaron los tres puntos desde la llegada del ex del Como fue con él en el banquillo, el pasado 20 de septiembre contra el Granada, en un duelo que concluyó con marcador de 3-2 y en el que el internacional español disputó 31 minutos.
Los otros cuatro compromisos han tenido a Morata como titular, habiendo jugado los 90 minutos solo en el sonrojante 4-0 frente al Cádiz este fin de semana. Ante Las Palmas, Tenerife, y Castellón, también fue de la partida, pero acabó sustituido en la segunda mitad, dejando un balance de dos derrotas más y un empate.
Más allá de los resultados colectivos, preocupa que el ex de Atlético de Madrid y Chelsea, entre otros, ha fallado algunas ocasiones clamorosas que, de haber terminado en diana, podrían haber otorgado algún punto que acercara al Lega a las posiciones de privilegio.
Concretamente, en el Nuevo Mirandilla su presencia pasó muy desapercibida, tocando nada más que 28 veces el balón, acertando el 75% de sus pases (12/16) y efectuando un tiro que no fue entre los tres palos. Además, únicamente registro 0,45 goles esperados (xG), algo pobre para un delantero al que se le presupone una categoría mayor que la Segunda División.
