Se cumplen 18 años del debut de Gerard Piqué (39) con el FC Barcelona este mismo jueves 13 de agosto y la vida del exfutbolista es muy diferente a la que tenía en aquel entonces. Ahora, es un empresario de éxito y está más volcado que nunca en el objetivo de que el Andorra llegue a Primera División.
Antes de que comience una nueva campaña, el ex del Barça ha comparecido ante los medios de comunicación para repasar la actualidad de la entidad andorrana y ha dejado, como es habitual en él, alguna que otra declaración llamativa.
Antes de nada, Piqué pidió cautela antes de pensar en grandes objetivos: "Es excesivo hablar del playoff. Son 42 jornadas y Segunda División es una liga muy difícil. Hay que aprender del año pasado, que empezamos muy bien y tuvimos dinámicas negativas que nos penalizaron. Hay que seguir la línea que llevamos", indicó.
Por otro lado, desgranó lo manera en la que han construido la plantilla: "Hay jugadores muy buenos y jóvenes que darán la sorpresa. Como pasó con Villahermosa o Cerdà. Este año hemos incorporado a jugadores no muy conocidos, pero que seguro que se ganarán el cariño de la afición y harán una gran temporada", dijo.
Como no podía ser de otro modo, fue cuestionado acerca de unas osadas declaraciones que realizó en el pasado: "Es un proyecto personal y un reto. Cuando llegué aquí, de forma descerebrada, dije que algún día se escucharía el himno de la Champions. Lo sigo pensando. Pero es cierto que todo es un recorrido y lleva su tiempo. Estábamos en Primera Catalana y ahora en Segunda División. Queda camino por recorrer", expresó.
