Se trata de una lanzadera habitual durante los últimos años. Desde que Catar entró en el PSG, ya son varios los futbolistas del Barcelona que han elegido París como nuevo destino tras abandonar la Ciudad Condal. El último, el martes 27 de enero, Dro Fernández. Un perfil de apuesta, como en su día lo fueron otros, que abandona la formación de La Masía para aceptar la oferta de presente y futuro del cuadro parisino. Contando a Neymar, es el séptimo futbolista que hace este cambio en los últimos nueve años.
La marcha de Ney a París fue un antes y un después. El brasileño, parte clave del Barcelona en esa 'MSN' que asombraba al mundo, decidió abandonar el Barça para convertirse en la estrella del proyecto del PSG, que empezaba a crecer y a mirar a lo más alto. 222 millones pagó el combinado francés en su día. Antes, el flujo entre ambos había sido menor. Mikel Arteta o Déhu, a inicios de siglo, o la marcha de Maxwell en 2012.
Desde lo de Neymar, se ha convertido en tendencia. Dos temporadas después, se dio un caso muy parecido al de Dro Fernández: Xavi Simons. Después de pasar varios años en La Masía desde 2010, el futbolista neerlandés decidió abandonar el Barça en 2019 para firmar un contrato profesional con el PSG. En 2021, ya logró debutar con el primer equipo. Sin embargo, nunca logró llegar a hacerse hueco en París y, después de varias cesiones a PSV y RB Leipzig, fue traspasado al equipo alemán por 50 millones de euros.
El siguiente fue Rafinha Alcántara. El mediapunta brasileño no llegó a asentarse en el cuadro 'culé'. Salió cedido antes a Inter de Milán o Celta, pero finalmente fue traspasado en 2021 a cambio de 1,5 millones de euros. Una operación menor que nada tuvo que ver con la de verano de 2021. Si el fichaje de Neymar supuso internacional, el de Leo Messi fue a nivel mundial. Su traumática salida de Barcelona le llevó a París. Y a coste cero. Otro duro golpe del PSG al Barcelona.
Y no fue el último. Arnau Tenas, ahora en el Villarrea, fichó por el equipo francés en verano de 2023 libre, pocas semanas antes de que el Barcelona tuviese que dejar marchar a Ousmane Dembélé por 50 millones de euros. El galo había sido el último en salir de la Ciudad Condal rumbo a París hasta que Dro tomó el mismo camino en un caso más similar al de Xavi Simons. Ocho millones de euros por la promesa de La Masía y un flujo Barcelona-París que se ha convertido ya en algo habitual.
